El periodista Rodrigo Sepúlveda dedicó unos minutos del cierre de Meganoticias Alerta para agradecer las muestras de cariño que recibió luego de revelar el angustiante episodio que vivió junto a su hija mayor durante el aluvión que afectó a la Región Metropolitana.
El comunicador se refirió a los numerosos mensajes que llegaron a sus redes sociales después de contar cómo ambos quedaron atrapados en medio del barro, las piedras y la fuerza del agua cuando estaban a pocos metros de llegar a su hogar.
“Solo darles las gracias por los lindos comentarios que me mandaron en mi Instagram por el episodio que viví con mi hija. De verdad que se los quiero agradecer”, expresó durante la emisión de este miércoles.
“Mi único consejo humilde de vida es que la disfruten segundo a segundo. No la tenemos comprada y en cualquier momento nos puede cambiar”, manifestó antes de despedirse del noticiario.
El angustiante momento que vivió Rodrigo Sepúlveda junto a su hija
Cabe recordar que el conductor había entregado detalles de esta experiencia en Radio Romántica, donde recordó los minutos de desesperación que enfrentó mientras intentaba proteger a Renata.
Todo comenzó cuando, debido a las intensas precipitaciones que afectaban a Santiago, decidió ir a buscar a su hija para acompañarla de regreso a casa.
Aunque ambos se desplazaban en vehículos diferentes, Sepúlveda optó por conducir delante de ella para guiarla durante el trayecto.
No obstante, cuando estaban a escasos segundos de llegar a su domicilio, se encontraron inesperadamente con el aluvión.
“Yo me voy adelante, ella atrás me va siguiendo. Estamos a 30 segundos de llegar a nuestra casa y el aluvión se me viene enfrente. Yo iba adelante y, atrás en el auto, piedras, rocas, aguas, una fuerza”, recordó.
“Lo que atino es bajar la ventana, saco mi cuerpo del auto y le empiezo a gritar a ella: ‘Renata, date la vuelta, retrocede, sal’, porque sentía que teníamos 20 segundos para darnos vuelta”, añadió.
Sin embargo, la joven aparentemente no logró escuchar las advertencias de su padre y ambos terminaron siendo alcanzados por el aluvión.
“Me cubrió el auto, el barro, sentía los golpes de las piedras, los palos en el auto. Fue tan terrible porque pensaba que mi hija se me iba con el aluvión, con el auto que la iba a arrastrar”, relató.