El comediante Juan Alcayaga, más conocido como Don Carter, fue el gran invitado del nuevo capítulo de Mari con Edu, donde protagonizó una emotiva conversación. Entre anécdotas inéditas, humor sin filtro y momentos profundamente personales, el histórico rostro de El Profesor Rossa recordó la historia de amor con su fallecida esposa.

“Si te dieran a elegir tres deseos, qué pedirías y por qué”, le preguntó Eduardo Fuentes en medio de una dinámica con cartas que tenían distintos enunciados.

“Volver a ver a mi mujer”, respondió el comediante, visiblemente emocionado. “Y que se arreglen algunos problemas familiares que tengo, y el resto, seguir riendo”, añadió.

“De alguna forma, uno está preparado para que los papás mueran, pero no estás preparado para que le pase algo a tus hijos, ni a tu pareja de tanto tiempo”, reconoció.

En esa línea, aseguró que los dos se llevaban muy bien hasta el último momento. “Salíamos a caminar, nos tomábamos un traguito solos en la casa con música de nuestra época y bailábamos en el living. Teníamos un buen matrimonio y ella fue un soporte muy grande para mí”, sostuvo.

Los emotivos recuerdos de Don Carter y su esposa

Don Carter recodó cómo se conocieron y aseguró que después de la primera noche, nunca más se separaron.

Sobre los recuerdos que conserva de su esposa, contó que en su casa, mientras ordenaba hace poco, “saqué un montón de cosas de nosotros, cosas tan cotidianas como los lentes que están ahí y traen recuerdos… y encuentro una cuestión envuelta. Eran un montón de cartas mías. En ese tiempo se mandaban cartas escritas a mano. Todas guardadas, te juro“.

Emocionada, María Luisa Godoy le preguntó por la diferencia de edad que tenían y cómo lo llevaban.

“La Piru era casi cuatro años mayor que yo y no quería casarse. Ella siempre decía ‘por razones obvias, yo voy a envejecer más luego que tú"”, explicó el comediante.

Sin embargo, él siguió insistiendo para contraer matrimonio.

“Justo aproveché que vinieron mis papás de Estados Unidos, que vivían en Nueva York, y nos casamos… Nos casamos el 86. Ella aportó tres hijos, de los cuales tengo nueve nietos y cuatro bisnietas, más mi hijo, que ella lo crio”.

Juntos no pudieron tener hijos en común, pese a que sí lo deseaban. “Tratamos de adoptar, pero en aquella época las leyes eran re pencas. Tenías que tener un sueldo de este volao, mínimo 12 años de casados… Ya después, más viejos, no. Aunque mi hijo quería tener una hermana. Queríamos, pero no pudimos”, cerró.