Denise Rosenthal sorprendió con sincera autocrítica: “Fui media tirana en mi discurso”
Denise Rosenthal hizo una autocrítica sobre uno de los mensajes que promovió durante años. La cantante y actriz, de 35 años, reconoció que con el tiempo cambió su visión sobre el amor propio y admitió que, en algún momento, fue “media tirana” con su discurso al exigir que las personas debían amarse todos los días.
La intérprete de éxitos como Cambio de piel, Agua segura y Isidora abordó el tema durante su participación en el podcast de Natalia Vidal Toutin, donde reflexionó sobre las expectativas que muchas veces se imponen respecto a la autoestima y la autoaceptación.
En la conversación, Rosenthal recordó que anteriormente defendía la idea de que el amor propio implicaba levantarse cada mañana sintiéndose bien consigo misma, una visión que hoy reconoce como poco realista.
“¿Por qué queremos lograr la perfección siempre? ¿Por qué queremos levantarnos todos los días, mirarnos al espejo y sentirnos preciosas…? ¡Porque eso es lo que hay que lograr! Y eso es el amor propio”, recordó sobre las creencias que sostenía hace algunos años.
Sin embargo, explicó que hoy observa ese mensaje desde otra perspectiva. “Igual en algún momento fui como media tirana en mi discurso”, confesó.
En ese sentido, aseguró que actualmente cree que la autoexigencia respecto al amor propio puede terminar siendo contraproducente. “Ahora lo veo y es como ‘bájale la mano’, es como sobre exigirnos el amarnos todos los días. O sea, no podemos. ¿Cuál es la idea? ¿Por qué siempre nos queremos hacer las cosas tan difíciles?”, reflexionó.
Denise Rosenthal sinceró cómo vive hoy el amor propio
Durante la entrevista, la artista también explicó que su relación consigo misma ha cambiado y que aprendió a aceptar que existen días buenos y otros no tanto.
“Claro, hay un par de veces al mes, en donde yo me siento en mi poder. Diosa, hermosa, me miro y digo: ‘wow, qué hermosa’. Y voy y trabajo en mi cuerpo, me reconecto. O trato de hacer espacios y encontrar lugares de nutrirme a mí”, expresó.
No obstante, reconoció que esa sensación no permanece todo el tiempo. “Pero hay días donde me miro y digo ‘pu… la hue…’. No sé qué me falta”, agregó.