‘Bienvenidos’: esposa de Carlos Caszely reveló cruda experiencia con el cáncer y cómo logró vencerlo
La mañana de este viernes Carlos Caszely y su esposa María de los Ángeles, contaron en Bienvenidos lo mal que lo pasaron mientras ella luchaba contra el cáncer.
Afortunadamente, ella logró salir adelante con tratamientos, por lo que ahora viven tranquilos.
María de los Ángeles hace un año comenzó con dolores lumbares, por lo que el médico la envió a tomarse un scanner y una resonancia, sin embargo, todo aparecía normal. Pero su cuñado que es kinesiólogo, sospechó que podía ser algo más grave, por lo que fue internada en la Clínica Las Condes.
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“Mi columna, la lumbar 5 estaba en un hilo, o sea, no tenía. El médico me dijo ‘tú te tuerces un pie y quedas inválida’. Afortunadamente no pasó, por eso digo algo me cuidó”, señaló. Agregó además, que tras someterse a una operación a la columna de nueve horas, le descubrieron un mieloma múltiple a la médula.
“Es un cáncer que te va comiendo la médula”, expresó, aclarando que el cáncer se encapsuló, por lo tanto no estaba ramificado.
Pero a pesar de salir bien la intervención quirúrgica, el médico le informó que desde ahora debía comenzar un tratamiento con el oncólogo: “Ahí toda mi familia como que se derrumbó”, manifestó, aunque a diferencia del resto, ella siempre pensó positivo.
Caszely, manifestó que todos quedaron impactados, ya que para él hablar de cáncer era sinónimo de muerte. Además detalló lo costoso que es el tratamiento. “De repente una inyección que se ponía costaba 570 lucas y si no tienes para pagarla, no te la pones (…) La primera cuenta de nosotros fue de 42 millones de pesos”, indicó.
María de los Ángeles además contó que, aunque parezca inexplicable, agradeció que fuera ella quien sufriera la enfermedad y no otro miembro de la familia.
Hasta el momento se ha realizado 23 quimioterapias y aún le quedan siete. “Cuando iniciamos las quimios estábamos todos. Los hijos, imagínate son tres horas, los nietos, mis hermanos, estaba toda la familia”, contó ella.
En cuanto a sus hijos, dijo que “ojalá haya servido para algo, para que sigan por este camino de amor, que sean espirituales y que sigan siendo buenas personas”.