Tras su participación en Isla Paraíso, Andrés Olea quedó como un rostro recurrente en las apuestas dramáticas de Mega. Actualmente, lo vemos dando vida a Rollizo en Amar Profundo, pero en forma paralela, ya está grabando para la próxima nocturna: Hijos del Desierto.

En la nueva teleserie será Olegario, un trabajador que atiende en el café a cargo del personaje de Claudio Arredondo. Para ello, su look pulido y de bigote será muy distinto al del pescador que tantas risas saca en el horario prime.

“La misión de Rollizo, como personaje, era reflejar cómo es el hombre de la caleta”, reflexionó en conversación con Página 7.

Según el actor, este papel lo ayudó a mostrar “el machismo normalizado, que según Rollizo no tiene nada de malo, y el doble estándar donde aleona las aventuras de sus ‘protegidos’, aunque censuraría a las mujeres que hicieran esas mismas cosas”, añadió.

“Es de los que creen que hay mujeres para tomar en serio y otras que no merecen mucho respeto. Desde ahí me recordó mucho la crianza machista que me rodeó mientras crecía en Concepción, y que me generaba muchas contradicciones, porque algo no me sonaba para nada bien”, indicó.

“Desde ese nivel tomé al Rollizo con la esperanza de que, o aprendía que su manera de pensar estaba mal, o sufría las consecuencias de ser tan patriarcal. Creo que le ha pasado un poco de ambas”, dijo también.

 

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