Una mujer quedó internada en el hospital, sin trabajo y sufriendo de estrés postraumático luego de tener una cita realmente infernal.
Carrie-Anne Knox, de 26 años, sufrió terribles lesiones luego que Bradley Van Outen, un sujeto con el que tuvo una cita, se estrelló en su automóvil convertible marca BMW.
Lee también: [VIDEO] Madre comparte crudo video de la muerte de su hijo para advertir a conductores irresponsables
Van Outen impactó contra un árbol y huyó rápidamente, mientras dejó a Knox gravemente herida e inconsciente en el automóvil.
La mujer aún está recuperándose del accidentes, pese a que han pasado ocho meses. En este tiempo, también perdió su trabajo como estilista. Es por es que Knox quiso hablar del calvario que sufrió luego de esta cita. La primera que tenía en más de una década.
La madre de dos niños había terminado recientemente una relación de 10 años con el padre de sus hijos, cuando el sujeto la invitó a salir. El constructor se había fijado en ella mientras trabajaba cerca de su casa ubicada en la ciudad de Bournemouth, al sur de Inglaterra.
Luego de varios meses de insistencia, finalmente accedió a salir con Bradley. Todo iba bien hasta que subieron al automóvil. Y es que mientras ella intentaba abrochar su cinturón de seguridad, el sujeto se estrelló contra el árbol.
“Él se deslizó fuertemente una vez y yo me agarré fuerte. Estaba muy asustada. Luego, en una segunda curva pude sentir cómo perdía el control del auto. Cuando impactamos, salí volando por el parabrisas. Tenía vidrios en mi cabeza y encontraron parte de mi cabello y pestañas incrustrados en las grietas del vidrio“, relató la mujer al medio inglés Metro.co.uk.
Los doctores le señalaron que si no hubiese usado el cinturón de seguridad, probablemente habría fallecido.
Respecto al actuar de su cita, la mujer indicó: “Él dijo, ‘lo siento, pero tenemos que huir de aquí’ y yo le dije que no podía moverme y que no iría a ningún lado. Él estaba bien así que bajó del auto, abrió mi puerta y me sacó del interior tomando mi brazo que estaba roto. El dolor era tan fuerte que tuve que haberme desmayado, pero lo vi sacar algo de su bota y luego correr. Desperté en una banca junto a una señora que estaba cuidándome“.
Carrie-Anne terminó con una fractura espiral múltiple en su brazo izquierdo y necesitó una operación de cuatro horas y media para que le insertaran placas de metal y 28 grapas para sellar la herida.
En este contexto, la joven madre ni siquiera ha podido cuidar bien de sus dos hijos o alimentarse correctamente, por lo que le diagnosticaron estrés postraumático y le recetaron medicinas para ayudarla a dormir.
Aún no recupera la funcionalidad de su brazo y por lo mismo se vio obligada a renunciar a su trabajo como estilista. “Es definitivamente la peor cita que he tenido y por eso quiero alejarme de los hombres. No volveré a salir con alguien en mucho tiempo. Quedé devastada cuando mis hijos me visitaron en el hospital y no querían acercarse porque estaban muy asustados con el estado de mi rostro“, indicó.
Por último, señaló que le escribió un mensaje de texto a Van Outen, pero él simplemente se limitó a contestar que lo sentía. “No puedo creer que me haya hecho algo así“.
Van Outen fue encarcelado por dos años, por los cargos de causar lesiones graves tras conducción peligrosa, conducir en condiciones no aptas, no ayudar después de un accidente, no informar de un accidente, conducir sin seguro y no identificarse. Además, tiene la prohibición de conducir por cuatro años.
Revisa las impactantes imágenes aquí.