La increíble e inspiradora historia de joven que estuvo en estado vegetal 12 años
Martin Pistorius era un niño normal, con una familia normal. Hasta que a los 12 años ya no pudo hablar, no pudo comer, no pudo moverse. Es la historia real que presenta el libro Ghost boy (Niño fantasma), escrito por el propio Pistorius, en el que relata sus días en estado vegetal, pero con la mente activa.
“Has visto esas películas en las que alguien se despierta como un fantasma, pero no saben que han muerto? Eso era para mí”, es una de las sensaciones que Pistorius relata en su libro, en el cual además describe los malos tratos que recibió en los recintos de salud donde estuvo, o el triste momento cuando su mamá desesperada le dice “debes morirte, tienes que morirte”.
A principio de 1988, a sus 12 años, Pistorius comenzó con los síntomas de una enfermedad que hasta hoy se desconoce. Si bien el diagnóstico fue que tenía una enfermedad degenerativa que lo llevaría al coma, hay especialistas que afirmaron que pudo ser meningitis criptocócica. De cualquier manera su pronostico era lapidario, le quedaban dos años de vida. Así lo informó este viernes el portal nacional Lun.
“Mi mente estaba atrapada dentro de un cuerpo inútil, mis brazos y mis piernas no eran míos y mi voz era muda”, relató Pistorius en Ghost boy.
Martin estuvo cuatro años aproximadamente en un coma profundo, pero a sus 16 años despertó para darse cuenta que sólo su mente funcionaba. Su cuerpo, su cara, sus brazos y piernas seguían inertes.
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Su delicado cuidado tuvo altos y bajos. Él recuerda la obstinación de su padre que diariamente se levantaba a las cinco de la mañana para prepararlo y llevarlo a la guardería. A pesar de estas atenciones, el trato que recibía allí era horrible. Sus cuidadores lo llamaban de mil maneras, “burro”, “obstáculo” o hasta “basura”.
“Hubo tantos malos momentos que es difícil destacar uno. Quizás cuando traté de poner fin a mi vida. Es obvio que no lo hice, por suerte, pero en ese momento el hecho de que no funcionara hizo la agonía mil veces peor”, afirmó Pistorius a Las Últimas Noticias.
Después de nueve años llegó una cuidadora diferente, que se dio cuenta que Martin podía comunicarse pero de una forma distinta: a través de la mirada. Gracias a Virna, lo trasladaron al Centro para Comunicación Aumentativa y Alternativa de la Universidad de Pretoria.
Desde ahí su historia cambió. Comenzó un tratamiento en 2001 que logró que este joven vegetal pudiera mover sus brazos y cabeza.
La suerte le cambió y pudo contraer nupcias con Joanna, una chica que conoció gracias a su hermana, se tituló de ingeniero informático, para trabajar hoy en Harlow diseñando páginas web. El pasado 9 de junio, celebró 6 años de matrimonio.
“Agradecidos de celebrar hoy nuestro sexto aniversario de matrimonio. Estamos verdaderamente bendecidos”, escribió en su cuenta de Twitter.
Grateful to celebrate our 6th wedding anniversary today – we are truly blessed. pic.twitter.com/154cK2wHDc
— Martin Pistorius (@martinpistorius) junio 9, 2015
“Siempre hay esperanza, sin importar cuán pequeña y débil se vea a veces… Por último, simplemente disfruten y aprecien la vida”, concluye el joven milagro.
