Este martes en un nuevo capítulo de Espías del amor se presentó la historia de Susana, una mujer peruana que llevaba conversando bastante tiempo con un chileno que le prometía amor eterno.

Como es la tónica del espacio, luego que la peruana contactara a la producción del espacio, éstos decidieron tomar su caso y la trajeron a Chile para cumplir su sueño de conocer al sujeto que le robó el corazón.

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En conversación con los investigadores, Susana reconoció estar ilusionada pues en el pasado había sufrido varias desilusiones amorosas, y este hombre era todo lo que ella necesitaba, por lo que tenía la esperanza de reunirse y concretar todas las promesas que se hicieron por teléfono durante meses.

No obstante, el primer dato que entregó la mujer llamó de inmediato la atención de los conductores, pues el nombre con el que se comunicaba era Pedro Urdemales, tal como el personaje folclórico de origen español, que se caracteriza por su picardía y por ser un engañador.

Este hombre le contó a Susana que tenía un cargo importante en el Congreso y que incluso había vivido en el extranjero durante varios años. Además, le aseguraba que pronto se iría a vivir a Nueva York durante un año por un magíster.

Luego de varios análisis en redes sociales y otras páginas web, se determinó que la verdadera identidad del hombre era Roberto Valdebenito, quien efectivamente trabajaba en el Congreso pero como garzón.

Captura | CHV

La peruana se mostró evidentemente desilusionada tras enterarse de la verdad, pues además de todo, Robero estaba casada y tenía un hijo.

Captura | CHV

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Cuando encontraron al sujeto, éste negó toda la situación e insistió en que se llamaba Pedro Urdemales, antes de esconderse en un local de Valparaíso. A las horas decidió dar la cara y explicó que se había asustado y que él solo mantenía una amistad con Susana y no así una relación amorosa.

Sin embargo, más allá de la incómoda historia, los televidentes festinaron con el sobrenombre que utilizó el sujeto, señalando en que este alias era un claro indicio de que algo andaba mal.