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La familia de Javier Figueroa, el carabinero fallecido en Puerto Varas, vive momentos de incertidumbre por nuevos detalles del caso. Figueroa reportó consumo de alcohol desde su celular, con una voz distorsionada, antes de ser hallado muerto por un disparo de su propia arma. Su tía descarta suicidio, apunta a terceros y cuestiona la falta de claridad en la investigación. Además, revela que tenía una fractura en la mano derecha que podría influir en el manejo del arma.
La familia de Javier Figueroa, el carabinero fallecido tras un operativo policial en Puerto Varas, vive horas de incertidumbre tras revelarse nuevos antecedentes del caso.
Según informó el matinal Buenos días a todos, fue el propio efectivo quien llamó al 133 para reportar un supuesto consumo de alcohol en la vía pública.
Sin embargo, el llamado se habría realizado desde un celular vinculado a Figueroa, y la bala que terminó con su vida habría salido de su propia arma.
El programa agregó un detalle clave: el propio Figueroa habría simulado otra voz para que no se tuviera conocimiento de que se trataba de él.
En conversación con Contigo en la mañana, Jeannette, tía de la víctima, descartó la tesis del suicidio y acusó la intervención de terceros.
“Él no tenía motivos para quitarse la vida, con mi hermana hemos dicho que aquí hay terceras personas que le hicieron esto a mi sobrino”, señaló.
La mujer también criticó la falta de claridad sobre lo ocurrido, especialmente después de que “la fiscal en la primera semana dijo que se descarta 100% el suicidio”.
Además, aseguró que la voz que se escucha en el llamado no corresponde a Javier: “La esposa de mi sobrino escuchó la voz y no es la voz de él. No es la voz de mi sobrino”.
Por último, abordó un hallazgo sobre su estado físico que podría ser determinante en el manejo de un arma. “Tenía una fractura en la mano derecha. Después de lo que le hicieron, se vio que tenía una fractura, pero no la tenía anteriormente. Veíamos su mano derecha muy hinchada, tenía unas marcas en la muñeca”, relató.