Un reportaje del medio británico The Guardian volvió a poner en la mira a la industria del salmón en Chile, esta vez con un título que no dejó indiferente a nadie: “Aquellos que comen salmón chileno no se imaginan cuánta sangre humana lleva con ello”.

La frase corresponde a una de las declaraciones recogidas por el artículo y resume el tono crítico con el que se examina al sector, especialmente en materia de seguridad laboral y manejo medioambiental.

Accidentes, muertes y denuncias de buzos

El texto parte relatando el caso de Arturo Vera, buzo de 59 años que murió en mayo de 2019 en una salmonera de Puerto Natales, tras ser impactado por la hélice de un bote mientras trabajaba bajo el agua.

El golpe le provocó heridas graves en la cabeza, cuello y costillas.

Según cita el medio, “los buzos que trabajan en la salmonera dicen que las heridas fatales ocurrieron en una violación de las reglas de seguridad, al mismo tiempo que el motor del bote debería estar apagado”. La familia, agrega, recibió una indemnización tras un proceso judicial.