VER RESUMEN
El subcomisario de la PDI Rodrigo Silva se encuentra hospitalizado en el Hospital de Carabineros debido a una lesión en el cuello que se habría autoinfligido, su estado es grave y no ha habido pronunciamiento oficial sobre su condición. Este incidente ocurrió luego de un amplio operativo en Las Condes donde pidió ayuda alegando temor por su vida y denunciando corrupción en distintas instituciones. Las autoridades investigarán las acusaciones, mientras la Fiscalía Oriente ha encomendado diligencias al OS9 de Carabineros y se espera información sobre la evolución médica del subcomisario.
El subcomisario de la PDI Rodrigo Silva permanece internado en el Hospital de Carabineros tras ingresar de urgencia durante la madrugada de este jueves por una lesión en el cuello.
Según la información preliminar, el funcionario se habría provocado la herida cerca de las 3:00 de la mañana.
Su estado reviste gravedad y, hasta ahora, ni la Policía de Investigaciones ni el Hospital de Carabineros han emitido un pronunciamiento oficial sobre su condición.
El hecho ocurre apenas horas después del amplio operativo que protagonizó en la comuna de Las Condes.
Tras deponer la acción que mantuvo la noche del martes, las autoridades trasladaron a Silva al Hospital de Carabineros para evaluar su estado de salud. Posteriormente, regresó a su domicilio bajo resguardo policial.
Sin embargo, durante la madrugada debieron llevarlo nuevamente al recinto asistencial debido a la lesión en el cuello, informó BioBioChile.
En paralelo, equipos de prensa llegaron hasta las cercanías de su vivienda para obtener antecedentes del caso, pero los carabineros que custodiaban el lugar solicitaron a periodistas y camarógrafos retirarse del sector, argumentando que existía una orden para impedir registros audiovisuales.
Además, realizaron controles de identidad a los profesionales de prensa.
Subcomisario PDI se parapetó en edificio de Las Condes
El caso adquirió notoriedad pública la noche del martes, cuando Rodrigo Silva se parapetó en una oficina ubicada en un edificio de la intersección de Las Tranqueras con Pedro Gamboa, en Las Condes.
Desde el lugar rompió parte de un ventanal y comenzó a pedir ayuda a las personas que transitaban por una plaza cercana.
Durante esos minutos aseguró que no portaba armamento, manifestó temor por su vida y afirmó que buscaba denunciar presuntas irregularidades y hechos de corrupción al interior de distintas instituciones.
En medio del incidente, el funcionario lanzó desesperados llamados de auxilio. “Me van a matar… Por favor, ayúdenme. Llamen a Carabineros. Boté todas mis municiones, mis cargadores; mi arma está desarmada. Si me matan, van a plantar una pistola. Créanme, soy inocente. Ayúdenme, por favor”, gritó desde el interior de la oficina.
Sus declaraciones generaron un amplio despliegue policial y despertaron preocupación por la gravedad de las acusaciones que formuló mientras permanecía encerrado en el inmueble.
Respecto de esas denuncias, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, confirmó que las autoridades las investigarán.
“La corrupción, la potencial corrupción, los actos que puedan denunciarse dentro de las instituciones no hay que dejarlos pasar, hay que estudiarlos, hay que analizarlos. Por eso el compromiso de la institución. Lo que he hablado con el Director Nacional, es seguir todos los protocolos que corresponden y, por supuesto, lo que corresponda a una investigación de tipo penal”, señaló la autoridad.
En ese contexto, la Fiscalía Oriente encomendó las diligencias al OS9 de Carabineros, mientras continúa la indagatoria y se espera información oficial sobre la evolución médica del subcomisario.