Casi dos años después de que se encontrara el cuerpo de Helena Bustos flotando con heridas de 21 puñaladas en el río Calle Calle, la justicia dictaminó la sentencia para los cuatro culpables del macabro asesinato.

Cecilia Mimica (69) y su hija Maggi Filgueira (52), autoras intelectuales del crimen fueron condenadas a 20 años, mientras que Matías Pereira Troncoso y Fernando Quevedo Gajardo, autores materiales del hecho, fueron condenados a 18 y 20 años respectivamente.

El vínculo entre Cecilia, Maggi y Helena comenzó cuando la joven de 20 años arrendó una pieza en casa de Mimica, en la población Norte Grande de Valdivia, a inicios de 2020. Matías Pereira, a quien consideraba uno de sus mejores amigos, le dio el dato del arriendo.

Lo que no sabía Helena Bustos es que Cecilia era una reconocida traficante de drogas de la zona y lideraba, junto a su hija, la venta de estupefacientes en su población y Matías trabajaba para ella.

“A pesar de su edad, seguía siendo una niña que no veía la maldad en la gente. Ella nunca vio la maldad en las personas que la rodeaban”, dijo Paulina Burgos, tía de la joven, a Meganoticias.

El 19 de abril de 2020, Helena fue expulsada de la casa después de una discusión con las dueñas del inmueble. Celos, envidia, desconfianza y quizás otro motivo desconocido, hicieron insostenible la convivencia entre ellas.

El sicariato

Cecilia y Maggi comenzaron a planear el asesinato el mismo día que Helena se fue de la casa. Arrendaron un vehículo y se lo entregaron, junto con un cuchillo, overoles, mascarillas y un celular, a Matías Pereira y Fernando Quevedo, a quienes les ofreció siete millones para acabar con la vida de la joven.

El día del asesinato, 28 de abril de 2020, Matías y Fernando fueron a buscar a Helena, con el pretexto de que los acompañara a una transacción de droga en Máfil. Al llegar a un sitio alejado, Matías se sentó tras Helena y le dio el primer corte.

Mientras ambos hombres apuñalaban repetidamente a Helena, Cecilia y Maggi observaban el crimen escondidas en un auto.

“En la investigación nos sorprendimos por cómo escogieron el lugar e incluso concurrieron un día antes. Ellas estaban a doscientos metros del sitio con el fin de asegurarse que terminaran con la vida de ella“, afirmó el subprefecto Rodrigo Morales, jefe de la Brigada de Homicidios a Meganoticias.

Luego de acabar con la vida de Helena, tiraron su cuerpo al río. A los pocos días la familia de Helena interpuso una denuncia por presunta desgracia y, finalmente, el 23 de mayo se descubrió su cuerpo flotando en el Calle Calle.

La sentencia

Después de haber identificado el cuerpo, se interrogó a familiares y amigos de Helena, entre los cuales se encontraba Matías Pereira, a quien pidieron el celular para revisarlo.

Mientras se investigaba el lugar de los hechos, se encontró un rosario en el suelo, mismo objeto que llevaba Matías en una de sus fotos.

“Vi la fotografía que nosotros obtuvimos con el rosario puesto, que fue el día anterior a la escena. De forma voluntaria, confesó haber participado como autor material junto a su amigo Fernando”, declaró el subprefecto.

Además, Matías dio el nombre de Cecilia Mimica y Maggi Filgueira como autoras intelectuales del crimen. El 30 de mayo de ese mismo año, los cuatro fueron formalizados por homicidio calificado.

“No veía la maldad”

Paulina Burgos, tía de la joven aseguró a Meganoticias que Helena, “a pesar de su edad, seguía siendo una niña que no veía la maldad en la gente”.

“Ella nunca vio la maldad en las personas que la rodeaban”, declaró al medio.

Así también expresó que “lo único que quisiera es saber por qué hicieron eso, qué les hizo ella realmente. Ellos hablaban de una droga que nunca fue encontrada, entonces qué maldad pudo haber hecho. Hay cosas que no me calzan”, cerró.