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La defensora penal pública Nicole Sánchez relató el intento de asesinato que sufrió el 8 de septiembre en el Centro de Justicia de Santiago, cuando su representado, Sebastián Garrido, la atacó con un lápiz tras quedar en prisión preventiva. La abogada evitó heridas graves al protegerse el cuello con las manos y debió permanecer semanas con licencia médica. Garrido fue formalizado por homicidio frustrado y quedó en prisión preventiva; arriesga hasta 20 años de cárcel o presidio perpetuo.
Un dramático episodio vivió la defensora penal pública Nicole Sánchez el pasado 8 de septiembre, cuando un hombre al que representaba judicialmente intentó asesinarla al interior del Centro de Justicia de Santiago.
A semanas del ataque, la abogada decidió romper el silencio y contar por primera vez a T13 cómo enfrentó uno de los momentos más traumáticos de su carrera profesional.
El agresor fue identificado como Sebastián Garrido Caniulef, imputado por un robo con intimidación.
Todo ocurrió durante una audiencia en la que la Fiscalía solicitó que el hombre quedara en prisión preventiva, mientras que Sánchez se opuso a esa medida cautelar en representación de su defendido.
Sin embargo, antes de ingresar a la sala, ambos habían sostenido una entrevista para conversar sobre su situación judicial.
“Me entrevisté previamente con esta persona. Hablamos, no se veía alterado, obviamente preocupado por su situación procesal, pero no estaba alterado ni molesto conmigo por algo particularmente”, relató.
De hecho, durante la audiencia, Garrido incluso le preguntó por las alternativas que tenía para intentar revertir una eventual decisión desfavorable.
“Me comienza a preguntar si es que podíamos apelar y cuál era el procedimiento. La verdad es que parecía que había una buena recepción de las preguntas y las respuestas que yo le iba dando“, explicó Sánchez.
El intento de asesinato a abogada en el Centro de Justicia
No obstante, el escenario cambió radicalmente cuando la jueza comunicó su resolución y determinó que el imputado debía permanecer en prisión preventiva.
En ese instante, Garrido tomó un lápiz que la propia abogada había dejado sobre la mesa y lo utilizó para intentar apuñalarla directamente en el cuello.
La reacción instintiva de Sánchez resultó fundamental para evitar consecuencias mayores, pues levantó las manos y protegió esa zona de su cuerpo.
Mario Palma, abogado de la Defensoría Penal Pública, explicó la gravedad de lo ocurrido: “Esta acción solo se ve interrumpida porque nuestra representada, en un acto instintivo, coloca sus manos cerca de su cuello e impide que este lápiz, con la fuerza que iba dirigida, atraviese su cuello”.
La emergencia obligó a los funcionarios de Gendarmería a intervenir rápidamente para reducir al agresor, mientras la jueza activó el botón de pánico para poner en marcha los protocolos de seguridad del tribunal.
La frase que lanzó agresor
En medio del procedimiento para sacarlo de la sala, Garrido lanzó una frase que también quedó registrada en el video del incidente y que llamó la atención por el contexto en que ocurrió: “Pero por favor, si yo no fui el culpable, por favor”.
El ataque tuvo importantes consecuencias para la defensora, quien debió permanecer varias semanas con licencia médica para recuperarse de lo sucedido.
“(Espero que) esto pueda contribuir a que se actualicen algunos protocolos que era necesario actualizar en cuanto a medidas de seguridad, que tal vez se debían implementar con mayor cuidado que veo que eso se ha estado haciendo”, afirmó.
En cuanto a la situación judicial del atacante, Sebastián Garrido Caniulef enfrentó una formalización por el delito de homicidio frustrado en contra de su propia defensora y quedó en prisión preventiva.
La gravedad de los hechos también se refleja en las penas que arriesga: según los antecedentes expuestos en el reportaje, podría recibir entre 15 y 20 años de cárcel, e incluso una condena de presidio perpetuo.