La muerte del piloto argentino, Leandro Bertazzo, causó gran conmoción el pasado fin de semana, luego de que decidiera lanzarse desde una aeronave a 250 metros de altura.

Lo anterior, llevó a que su alumna de 22 años quedara sola a bordo y tuviera que realizar un aterrizaje de emergencia. “Vos sabés lo que tenés que hacer”, le expresó a la joven antes de arrojarse al vacío y abrir la puerta de emergencia.

El dueño de la escuela de vuelo Flying Parrot, Eduardo Álvarez, sostuvo a La Nación que “una vez que le dijo eso, Leandro se quitó los auriculares, dejó a un lado el celular y abrió la puerta, algo tan difícil de hacer debido a la presión del aire”.

Piloto argentino que se lanzó al vacío estaba en tratamiento de salud mental

Ante la maniobra, la alumna dio aviso a las personas a cargo quienes de inmediato comenzaron a buscar al piloto, cuyo cuerpo encontraron sin vida al sur de la localidad de Toledo.

“Ese día habíamos visto a Leandro como cualquier otro. Llegó con alegría, a los besos como siempre. Solo llamó la atención que, en lugar de venir con su auto como siempre, le había pedido a un alumno que lo fuera a buscar a la casa donde vivía con sus padres en Córdoba. Vinieron conversando de lo más bien”, expresó el dueño de la escuela.

De hecho, el dueño de la escuela afirmó que no notaron nada extraño en el piloto argentino, “nada que pudiera derivar en este final”.

En ese contexto, Álvarez también reveló que el padre del fallecido piloto argentino le comentó que su hijo “estaba bajo tratamiento psiquiátrico. Sus allegados después me dijeron que tenía que ver con algo de su vida personal”.

“Yo pienso que estaba con su psiquis muy alterada y dijo ‘bueno, este es el momento"”, lamentó.