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Patricia Barrientos, de 54 años, sufrió un accidente en la Ruta 5 que la dejó parapléjica, siendo hospitalizada en Puerto Montt con graves lesiones en la faringe, el esófago y la zona cervical. Tras una operación de más de seis horas, se confirmó su movilidad limitada. Su esposo relató el impactante momento del accidente y solicitó una cadena de oración con monjes brasileños para las futuras operaciones a distancia que se realizarán el 22 de mayo, con la esperanza de recuperar algo de movilidad para Patricia, destacando la importancia de la fe en este difícil momento.
Patricia Barrientos, de 54 años, vivía activamente en la isla de Chiloé, cultivando su propio alimento y ocupándose del hogar.
Hoy, sin embargo, se encuentra postrada en el Hospital de Puerto Montt tras quedar parapléjica debido a un accidente que cambió su vida en cuestión de segundos.
El viernes 8 de mayo, Barrientos viajaba como copiloto junto a su esposo por la Ruta 5, cuando a la altura de una pasarela en construcción en Puerto Montt, un objeto metálico de más de 4,5 kilos y 40 centímetros de largo impactó el parabrisas del vehículo. El golpe le provocó graves lesiones en la faringe, el esófago y la zona cervical.
Tras el accidente, Patricia fue sometida a una operación de más de seis horas y media, con la participación de siete especialistas. El resultado fue devastador, confirmando que quedaría con movilidad limitada.
Su esposo, Manuel Alvear, relató el dramático momento en conversación con Meganoticias. “Fue como un balazo, una explosión y mi señora se desmayó altiro. Yo traté de reaccionar, me metí a la orilla, la vi sangrando y me dije: ‘Si no me voy, se me va a morir acá"”.
En ese contexto, Alvear realizó un fuerte llamado para realizar una cadena de oración, pues se contactaron con los monjes brasileños.
“Nos comunicamos con los monjes de Brasil que operan a distancia y van a venir a operarla el 22. Es la primera operación, son como cuatro”, comentó.
“El día 22 a las 11 de la noche la van a operar, entonces necesitamos fuerza de todos para que, por último, mi señora se pueda mover más solita, sea un poquito más independiente”, agregó.
Por último, reiteró que “pedimos una cadena de oración para que tenga más fuerza esa operación, porque esto es a distancia. Aquí la fe nunca se va a perder”.