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Danny Aciares acusó duramente a las autoridades por el manejo de la investigación de la desaparición de su hija, Tanya Aciares, de 13 años en Copiapó en 2018. Afirmó que durante años les informaron que la adolescente seguía con vida, mientras sus restos estaban en una bodega. La Policía de Investigaciones (PDI) encontró osamentas que podrían pertenecer a Tanya sin comunicárselo a la familia durante años. También denunció que los restos de su hija no les han sido entregados aún. Las autoridades investigan una posible red de explotación sexual infantil relacionada con menores desaparecidos en la región de Atacama, mientras la familia sigue exigiendo respuestas sobre el caso.
Una grave acusación realizó Danny Aciares, padre de Tanya Aciares, adolescente de 13 años que desapareció en Copiapó en octubre de 2018.
En conversación con el matinal Buenos Días a Todos de TVN, el hombre cuestionó duramente el manejo de la investigación y aseguró que durante años recibió información que apuntaba a que su hija seguía con vida, mientras sus restos permanecían en una bodega.
Según relató, la familia informó oportunamente a la Policía de Investigaciones (PDI) sobre antecedentes relacionados con la desaparición de Tanya. Sin embargo, afirmó que los funcionarios encontraron osamentas que corresponderían a la menor y no les comunicaron el hallazgo durante años.
“Nosotros informamos a PDI y encontraron las osamentas sin avisarnos hasta seis años”, aseguró Danny.
El padre también manifestó su dolor por la situación y cuestionó que, hasta ahora, la familia no haya recibido los restos de Tanya.
“Estamos muy adoloridos, muy mal. Aún no nos entregan las osamentas. Sabemos que se está haciendo mal el proceso de investigación al caso de mi hija y no podemos hacer nada porque tenemos las manos amarradas”, expresó.
“Nos dijeron que mi hija estaba viva”
Uno de los momentos más duros de su relato ocurrió cuando recordó la información que, según afirmó, recibió desde organismos vinculados a la investigación.
“Nunca nos avisaron antes. Una vez me llamaron de Fiscalía y me dijeron que mi hija estaba viva, que había hecho una videollamada con una persona, que ellos tenían respaldo, que estaba con el pelito más corto, que estaba bonita, en una pieza rosada. Que estaba gordita y que, posiblemente, me la entregaban en una semana porque iba a ser abuelo, que estaba embarazada”.
Danny aseguró que la familia confió en esos antecedentes y mantuvo la esperanza de encontrar con vida a Tanya.
“Nosotros nos quedamos con esa información que nos entregó la PDI. Estábamos súper contentos porque estaba viva”, recordó.
Sin embargo, de acuerdo con su testimonio, años después recibió una noticia completamente distinta. “Después, en 2024, me llama el Fiscal Regional de Copiapó y me dice: ‘Le tengo una noticia buena y una mala’. La buena era que encontraron a mi hija y la mala es que estaba muerta”, contó.
Según su relato, el fiscal le explicó que habían encontrado osamentas que corresponderían a Tanya. “Me empezó a explicar que mi hija estaba en osamentas, partes del fémur, cráneo y partes dentales. El SML me dijo que fue brutalmente asesinada con un golpe en el cráneo”, afirmó.
Cuestionó los años que permanecieron los restos sin ser entregados
Danny también apuntó directamente al procedimiento que siguieron las autoridades después del hallazgo.
“Encontraron las osamentas en 2018, a un mes que informamos la desaparición de mi hija y no supimos nada más. Desde 2018 la mantuvieron en una bodega en descomposición sin pasarla al SML hasta enero y, de ahí, no nos avisaron hasta 2024”, acusó.
El padre aseguró además que durante los años de búsqueda la familia intentó obtener información sobre el caso, pero se encontró con restricciones debido al carácter reservado de la investigación.
“Nosotros sacamos información con el Fiscal, PDI y otras personas sobre información que sabíamos, pero no podíamos divulgarla. La carpeta siempre estuvo reservada, nosotros no podíamos meter mano ahí”, sostuvo.
También recordó algunos de los argumentos que, según él, recibió cuando solicitaba antecedentes sobre su hija.
“Cuando pedía información me decían que estaba entorpeciendo la investigación, que mi hija era una prostituta, drogadicta, que para qué iban a entregármela si iba a escaparse de nuevo. Cuando ahí ya estaba en el SML”.
Los restos continúan en el SML
Tanya Aciares desapareció el 19 de octubre de 2018, cuando tenía 13 años. Según los antecedentes entregados en el contexto del caso, su familia todavía espera recibir sus restos, que permanecen en el Servicio Médico Legal (SML).
La investigación ha enfrentado cuestionamientos por distintos procedimientos. Entre ellos, figura el tiempo que tomó realizar determinadas pericias y las dudas en torno a la identificación de los restos encontrados.
La causa también tuvo distintas líneas investigativas. En un momento se vinculó al denominado “psicópata de Copiapó”, Hugo Pastene, quien cumple condena por el femicidio de tres mujeres en la región de Atacama y negó responsabilidad en la desaparición de Tanya.
Actualmente, las autoridades indagan una línea relacionada con una eventual red de explotación sexual infantil que involucraría a menores del Sename desaparecidos en la región de Atacama.
En paralelo, la familia de Tanya continúa exigiendo respuestas sobre qué ocurrió con la adolescente y por qué, según acusa su padre, durante años recibieron información que apuntaba a que ella seguía con vida mientras sus restos permanecían bajo custodia.