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A dos años de la desaparición de María Ercira Contreras, su nieta convoca a una marcha en Limache el 12 de mayo para exigir justicia, partiendo desde la estación hasta el lugar donde fue vista por última vez. Se denuncia la falta de avances en la investigación, destacando el hallazgo de sangre humana en la casa del cuidador del fundo. Se señala que la familia ha acompañado informes de peritos que evidencian errores y omisiones en la investigación, pidiendo que se compensen, aunque el daño ya es irreparable.

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A dos años de la desaparición de María Ercira Contreras, Carla Hernández, nieta de la adulta mayor, compartió un video donde convoca a la comunidad a participar en una marcha en Limache para exigir justicia.

La marcha se llevará a cabo este 12 de mayo, partiendo desde la estación de Limache a las 10:00 horas, y culminando en el Fundo Las Tórtolas, lugar donde se vio por última vez a María Ercira durante una celebración por el Día de la Madre.

“Vamos a hacer una marcha en Limache, desde la estación de Limache, a las 10 de la mañana, hasta el Fundo Las Tórtolas”, comentó Carla en el registro.

En la tarde, la jornada continuará con una actividad de concientización junto a familiares de otras personas desaparecidas y diferentes eventos para compartir experiencias y unirse en la búsqueda de justicia.

Carla enfatizó que el propósito de esta movilización es “unirnos todos por un mismo fin y poder encontrar justicia para nuestros familiares”.

Aseguró que, tras dos años de incertidumbre, “no se ha encontrado absolutamente nada que le perteneciera a ella dentro del lugar”, y dejó claro que no cree que se trate de un accidente, sino de un encubrimiento. “Sabemos que probablemente la están ocultando”, señaló.

En cuanto a los avances en la investigación, comentó que recientemente se encontró sangre humana en la casa del cuidador del fundo, gracias a una tecnología que detecta restos biológicos.

Además, reiteró que la investigación ha estado plagada de errores: “Nosotros, como querellantes, hemos acompañado informes de peritos que evidencian movimientos sospechosos, mentiras de los trabajadores y omisiones de los dueños. Lo único que pedimos es que, de alguna manera, se compensen estos errores, pero el daño ya es irreparable”, concluyó.