La trágica muerte de Gabriel: niño presentó síntomas graves, pero fue devuelto a su casa en Castro
La muerte de Gabriel Dusan Peña, un niño de 10 años de Isla Lemuy, mantiene en alerta a la comunidad y a las autoridades de la región de Los Lagos, mientras sus familiares denuncian posibles negligencias en la atención recibida tanto en el Hospital de Castro como en el CESFAM de Puqueldón.
Debido a esto, la Fiscalía continúa con diligencias para esclarecer los hechos.
¿Qué se sabe sobre la muerte de un niño en Castro?
Según consignó BioBioChile, el menor de edad comenzó a presentar vómitos recurrentes y dolor intenso en la parte superior de la cabeza.
En ese contexto, su padre intentó controlar los síntomas con ibuprofeno, pero la situación empeoró, ya que el pequeño llegó a vomitar más de diez veces, expulsando solo bilis.
Ante esto, lo trasladaron al Servicio de Urgencia Rural del CESFAM de Puqueldón.
Allí, según la familia, lo diagnosticaron con gastroenteritis y no lo derivaron a un centro de mayor complejidad, pese a estar deshidratado, y lo enviaron de regreso a su casa.
Preocupado por la salud del niño, el padre decidió llevarlo al Hospital de Castro. Durante el trayecto, Gabriel perdió la consciencia en dos ocasiones.
Al llegar, los médicos atribuyeron sus síntomas a un resfrío común y al esfuerzo de los vómitos, enviándolo nuevamente a su hogar.
No obstante, la condición del niño siguió agravándose.
Al desmayarse nuevamente, la familia regresó al CESFAM de Puqueldón, donde los exámenes de sangre no evidenciaron alteraciones.
“Papá, me voy a morir”
Los médicos señalaron que se trataba de un virus. Sin embargo, el menor de edad continuó empeorando y, antes de la última consulta, le dijo a su padre: “Papá, me voy a morir”.
“Yo me quedé con Gabriel en la pieza y de repente se sienta y me dice: “Me voy a morir”. Le puse una casaca y lo llevé al CESFAM (…) Lo toqué y estaba helado. Lo tomaron los TENS y ellos se dieron cuenta de que era de cuidado. Una mujer insistió en que era grave y había que derivarlo”, relató el progenitor.
Debido a la falta de ambulancias disponibles, el traslado de urgencia se retrasó aproximadamente cuatro horas.
En el camino, la situación se complicó y fue necesario estabilizarlo primero en el Hospital de Chonchi antes de continuar hacia Castro.
Durante el traslado, el niño sufrió un infarto y, pese a los intentos de reanimación, falleció en el hospital.
De acuerdo con la información del Servicio Médico Legal, la causa de muerte fue un accidente cerebrovascular asociado a una malformación congénita, que derivó en un edema pulmonar.
Una grave denuncia
Tras los hechos, la familia presentó una denuncia ante la Fiscalía Local de Castro, que instruyó a la PDI a realizar diligencias que aún se encuentran en curso.
En tanto, desde el CESFAM de Puqueldón aseguraron estar disponibles para entregar todos los antecedentes que se requieran.
Por su parte, la familia la víctima, respaldada por el neurólogo pediátrico Raúl Escobar, fundador de la Unidad de Neurodesarrollo de la Universidad Católica de Chile, prepara una querella contra el Servicio de Salud Chiloé, la Municipalidad de Puqueldón y los profesionales involucrados.
La acción busca establecer eventuales responsabilidades médicas y administrativas por la atención recibida por Gabriel, con el objetivo de esclarecer si su muerte pudo haberse evitado y evitar que otras familias enfrenten una situación similar.