Miles de ciudadanos de diversas nacionalidades se mantienen en albergues o acampando a las afueras de sus edificios consulares en la región Metropolitana.

Peruanos, bolivianos y colombianos, entre otros, buscan poder volver a sus respectivos países debido a que por la crisis sanitaria del coronavirus quedaron sin trabajo e ingresos.

De acuerdo a los antecedentes, también hay más de 100 cubanos que intentan volver a su tierra, pero a diferencia de los demás no se han quedado en las afueras de su embajada. En este caso, la mayoría se encuentra en viviendas de amigos y familiares, ya que tampoco cuentan con trabajo ni fuente económica.

Sin embargo, dos de ellos se mantienen al interior de las dependencias del Aeropuerto de Santiago a la espera de poder volver a su país. Se trata del matrimonio compuesto por Bárbara Sierra y Luis Ángel Díaz, quienes permanecen en dicho lugar desde el lunes 23 de marzo.

La pareja ingresó a Chile de manera ilegal en agosto de 2019 a trabajar, pero decidieron regresar a Cuba para estar con sus familias debido a la pandemia y a que “el tema los papeles, todo se demora mucho”, indicó Sierra a BioBioChile.

Ambos tenían un pasaje comprado para el 23 de mayo, luego que les cancelaran viajes el 15 y el 20. La idea era viajar -vía Aeroméxico- a Cuba con escala en México.

Sin embargo, Sierra relató que “para salir por México nos piden visa y una serie de requisitos y me decían que no tenía ningún problema. Yo decía que sí, a no ser que nos manden por tránsito”.

“Al final nos mandaron para México, pero no nos hicieron un ticket completo de que nosotros debíamos pasar por tránsito. Nos hicieron el ticket hasta México, pero México nos tenía que hacer el ticket para abordar el avión a Cuba; entonces cuando pasamos por la Aduana nos retuvieron”, añadió.

Tras esto, tuvieron que volver a Chile y permanecer al interior del Aeropuerto de Santiago debido a que no pueden salir por no contar con papeles.

Llegada al Aeropuerto de Santiago

La pareja catalogó como “estresante” la espera por poder volver a sus país, ya que aún no tienen una respuesta concreta para saber cuándo podrán viajar. Los primeros días debieron dormir en asientos ubicados en la Puerta 17 de la sala de tránsito del Aeropuerto, pero después unas trabajadoras les consiguieron colchones inflables.

En cuanto a cómo es su vida al interior del Aeropuerto de Santiago, Sierra relató que los trabajadores de las aerolíneas los han ayudado con comida que sacan de los vuelos que se están realizando.

Además, añadió que “muchas personas que nos ven, nos ayudan y nos traen cosas. Nosotros mismos les damos (dinero) para que algunas personas nos compren comida afuera (…) y otras nos traen de sus casas”.