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El ginecólogo R.S. fue formalizado por cuasidelito de lesiones graves en el caso de Bárbara Ábalos, quien quedó con daño neurológico tras dar a luz en la Clínica Alemana. La defensa solicitó sobreseimiento, denegado por el tribunal, mientras que la Clínica lamentó lo ocurrido en 2020 y colaborará con las diligencias. El Ministerio Público apunta a presuntas omisiones médicas que habrían impedido detectar complicaciones. La madre de Bárbara cuestionó la atención médica y el impacto familiar de su estado de mínima conciencia, desencadenando una búsqueda de respuestas por parte de la familia.
Impacto generó el caso de Bárbara Ábalos, quien quedó con un grave daño neurológico tras dar a luz.
Este viernes, el 8° Juzgado de Garantía de Santiago formalizó al ginecólogo R. S. por el delito de cuasidelito de lesiones graves.
Recordemos que el profesional está siendo investigado por presuntas omisiones médicas ocurridas durante el parto de la joven en la Clínica Alemana.
Durante la audiencia, la defensa del profesional solicitó el sobreseimiento de la causa argumentando el tiempo transcurrido desde los hechos.
No obstante, la petición finalmente fue rechazada por el tribunal.
En tanto, la parte querellante aclarón que la acción judicial está dirigida contra R. S. debido a su rol como médico tratante durante el proceso.
Por otro lado, la defensa del ginecólogo descartó atribuir responsabilidad en esta etapa y aseguró mantener tranquilidad frente al plazo de investigación fijado en 150 días.
En paralelo, la Clínica Alemana emitió una declaración pública donde lamentó lo ocurrido en 2020 y aseguró que continuará colaborando con las diligencias encabezadas por el Ministerio Público.
Como medida cautelar, el tribunal decretó arraigo nacional para el imputado.
Asimismo, la justicia puntualizó que las diligencias apuntan a que las presuntas omisiones en el seguimiento posterior a la cirugía habrían impedido detectar oportunamente complicaciones cerebrovasculares.
“Esto se pudo haber evitado”
Según consignó The Clinic, la paciente ingresó al recinto asistencial en 2020 por un embarazo gemelar considerado de alto riesgo.
Debido a esto, y tras presentar síntomas asociados a una preeclampsia, fue sometida a una cesárea de urgencia.
Sin embargo, horas después del nacimiento de sus hijas sufrió convulsiones que derivaron en una hemorragia cerebral, provocándole un severo daño neurológico.
Desde entonces, Ábalos permanece en un estado de mínima conciencia y requiere cuidados permanentes por parte de terceros.
Luego del complejo escenario de salud que enfrentó Bárbara, su familia comenzó a recopilar antecedentes mediante informes forenses internacionales para respaldar la acción judicial presentada contra el equipo médico que participó del procedimiento.
En ese contexto, su madre, Bárbara Brañes, cuestionó la atención recibida. “Esto se pudo haber evitado. Ellos cometieron errores desde el comienzo hasta el final”, sostuvo a 24 Horas.
Además, apuntó a supuestas fallas en el seguimiento médico de su hija durante la gestación.
“Ella debió haber sido tratada con medicamentos durante el embarazo. Después, tardaron mucho en diagnosticar la preeclampsia”, agregó.
Sumado a esto, la mujer también describió el impacto que ha tenido el estado actual de Bárbara en su entorno familiar.
“No sabemos si escucha, no sabemos si ve. Un bebé, como una guagüita grande. Hay que mudarla, llora, no sabemos qué le duele, dónde le duele, ¿me entiendes? Nosotros no sabemos qué pasa con ella”, afirmó.
La historia de Bárbara Ábalos
Antes de enfrentar esta situación, Bárbara Ábalos, de 35 años, se desarrollaba una vida familiar junto a su esposo y sus hijas.
Diseñadora gráfica de profesión, la joven era reconocida por su cercanía, creatividad y pasión por los viajes.
Por ejemplo, su madre la describió como una persona entrañable con quienes la rodeaban. “Todos la querían. Era suave, amorosa, inteligente (…) Ella era artista”, recordó.
“Esto no debió haber pasado jamás, fue una negligencia pero tremenda, tremenda, desde comienzo a fin”, añadió.
Actualmente, Bárbara Ábalos reside en Estados Unidos junto a su esposo y sus cuatro hijas, quienes siguen buscando explicaciones sobre qué sucedió.