Grave acusación de presunto maltrato a niño en jardín de Hualpén: “Quedó con la mano marcada”
La Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) del Biobío anunció que sostendrá nuevos encuentros con la comunidad educativa del jardín infantil Botecito de Lenga, en Hualpén, luego de la denuncia de presunto maltrato contra un niño de dos años que asiste al establecimiento.
A través de un comunicado, la institución informó que durante esta jornada se reunió con las familias y acogió sus inquietudes. Además, acordó mantener el diálogo y realizar un nuevo encuentro para informar sobre las acciones que permitan favorecer el retorno de los niños y niñas al recinto.
En su declaración, Junji Biobío recalcó que la protección y el bienestar de los párvulos constituyen su prioridad, junto con reafirmar su compromiso de trabajar en conjunto con las familias, consignó el Diario Concepción.
Sin embargo, el organismo no detalló si inició una investigación administrativa por los hechos denunciados ni aclaró qué medidas adoptó respecto de la funcionaria señalada por los apoderados.
La denuncia que motivó la movilización en el jardín de Hualpén
La controversia comenzó luego de que la familia de un niño de dos años denunciara un presunto episodio de maltrato al interior del jardín Botecito de Lenga.
Según el relato de sus cercanos, los hechos habrían ocurrido el miércoles de la semana pasada. Al día siguiente, la directora informó a la madre sobre la situación, luego de que otra funcionaria denunciara lo ocurrido.
La preocupación de la familia aumentó cuando el pequeño llegó a su casa con moretones en uno de sus brazos. Posteriormente, sus familiares acudieron a Carabineros y a la Policía de Investigaciones (PDI), además de realizar una constatación de lesiones, instancia en la que habrían advertido una marca en la extremidad del niño.
Javiera Merino, madre del menor, aseguró que cuentan con registros de lo ocurrido y describió la lesión que habría presentado su hijo.
“Quedó la mano marcada de la funcionaria en su brazo, con la huella. Tenemos el registro de todo”, afirmó.
A raíz de la denuncia, familiares y apoderados se movilizaron en el exterior del establecimiento para exigir medidas y esclarecer lo sucedido. Durante esa jornada, el jardín permaneció cerrado.
Madre del niño esperaba una respuesta de Junji
En medio de sus gestiones, Merino se reunió con la directora regional de Junji. Según contó, durante ese encuentro le explicaron que no podían desvincular a la funcionaria mientras se desarrollara la investigación.
La madre también sostuvo que la familia exige que la trabajadora señalada no vuelva a desempeñarse en un jardín infantil. “Que no vuelva a ejercer más como funcionaria de un jardín infantil”, manifestó.
Tras la reunión, la institución se comprometió a entregar una respuesta concreta durante la tarde. En su comunicado más reciente, Junji informó que continuará las conversaciones con las familias y que convocará a un nuevo encuentro, aunque no precisó eventuales medidas respecto de la funcionaria denunciada.