“Doctor, ¿qué está haciendo?”: padres denuncian negligencia tras fatal parto en Hospital San Borja
La muerte de Tomás Carbonell, un recién nacido que falleció apenas dos horas y veinte minutos después de llegar al mundo, generó una grave denuncia contra el Hospital San Borja Arriarán.
Sus padres acusan una presunta negligencia médica durante el parto y presentaron una querella por cuasidelito de homicidio contra el profesional que atendió a la madre.
En conversación con T13, ambos entregaron detalles del procedimiento y apuntaron a una serie de decisiones médicas que, según sostienen, terminaron con la vida de su hijo.
Uno de los episodios que más les llamó la atención ocurrió en pleno pabellón, cuando una matrona cuestionó al médico por la forma en que utilizaba los fórceps para intentar sacar al bebé.
La madre de Tomás relató que llevaba más de 50 horas en el hospital y que, ante el agotamiento físico y las dificultades para concretar el nacimiento, solicitó en reiteradas oportunidades una cesárea.
Sin embargo, el médico habría insistido en continuar con el parto vaginal, pese a que la cabeza del pequeño no lograba encajarse.
“El Tomás no se encajaba, porque su cabeza era muy grande y ahí yo volví a pedir la cesárea, yo le decía que no podía más, que no podía pujar, que no tenía fuerza. A todo eso yo ya llevaba 50 horas en el hospital”, recordó la mujer.
El relato del padre de bebé que murió por presunta negligencia médica
Claudio Carbonell, padre del recién nacido, también entregó su versión de lo ocurrido y aseguró que el equipo médico descartó varias veces la posibilidad de realizar una cesárea.
Según explicó, los profesionales le transmitieron que el bebé llegaría al mundo por vía natural, pese a las dificultades que enfrentaba su pareja.
“A mí me dijeron: ‘No papito, si el bebé va a nacer de forma natural, ya estando dilatada nosotros vamos a hacer el trabajo de parto como corresponde'”, contó.
Además, acusó que el médico tomó los fórceps, les aplicó vaselina y comenzó a utilizarlos sin consultar previamente a los padres.
La situación habría generado preocupación incluso entre el personal presente en el pabellón: “La matrona le dice al doctor: ‘Pero doctor, ¿qué está haciendo?’. Él devolvía al Tomás porque no lo podía sacar”, relató.
Tomás nació a las 20:55 horas del viernes y presentó graves lesiones producto del procedimiento, según el relato entregado por sus padres.
El pequeño sufrió una fractura de cráneo y una hemorragia cerebral, complicaciones que antecedieron a un paro cardiorrespiratorio.
Claudio recordó con dolor que intentó detener la maniobra al advertir la gravedad de lo que ocurría.
“Lo tomé las manos y le pedí que no siguieran porque mi hijo ya estaba muerto. O sea, nadie me iba a devolver a Tomás desde el primer momento en que el doctor le hizo la fractura”, expresó.
Tras el fallecimiento del lactante, la familia decidió recurrir a la Justicia y presentar una querella por cuasidelito de homicidio contra el médico responsable de la atención.
El abogado querellante, Carlos Cáceres, sostuvo que la actuación del profesional habría excedido los estándares de cuidado exigibles durante un parto.
“Claramente hay una negligencia médica que tiene que ver con la mala utilización o la fuerza excesiva en el fórceps. A nuestro juicio en particular se estaría configurando un homicidio sin la intención de cometerlo, pero que se comete por negligencia”, afirmó el jurista.
La respuesta del Hospital San Borja Arriarán
Por su parte, el Hospital San Borja Arriarán confirmó que inició una investigación interna para determinar si el equipo médico cumplió con los protocolos establecidos.
La subdirectora médica del recinto, Natalia Jara, manifestó que la institución considera lo ocurrido un hecho profundamente doloroso. Además, detalló las medidas que adoptaron tras conocer los antecedentes.
“Es materia de investigación en este momento que se hayan seguido todos los protocolos establecidos. Este ha sido un hecho extremadamente doloroso, tanto para la familia como para nosotros como comunidad hospitalaria. Se estableció de inmediato una auditoría clínica y además un proceso disciplinario”, señaló.
En paralelo, el recinto apartó al médico involucrado de sus funciones mediante un sumario administrativo.
El profesional permanece con licencia médica, mientras el Ministerio Público instruye las primeras diligencias para determinar si existen responsabilidades penales en la muerte de Tomás.