La vida le cambió radicalmente al arquitecto chileno Víctor Ortega, de 35 años, el 12 de julio del 2018 cuando fue detenido en el aeropuerto de Bali, Indonesia por portar cinco semillas de marihuana que compró en Holanda para regalárselas a un amigo.
Para la mala suerte de Víctor, la justicia de Indonesia es reconocida a nivel mundial por tener una de las legislaciones más duras contra el tráfico de drogas.
Si no nos crees, este fue el cálculo que hicieron para detenerlo: la policía calculó que cada semilla puede, potencialmente, producir 50 gramos de marihuana por cosecha, por lo que con esas cinco el chileno potencialmente podría llegar a producir un total de 250 gramos. Este cálculo podría haberle significado 15 años de cárcel.
[lee-tambien]https://www.pagina7.cl/notas/actualidad/internacional/2019/03/20/apunalado-en-el-corazon-hombre-que-sorprendio-a-su-novia-en-la-cama-con-un-amigo-termino-asesinado.shtml[/lee-tambien]
Detalles del nuevo fallo
Pero para su suerte, ese no fue el camino que siguió su caso, esto gracias a Víctor Ortega, papá del arquitecto. Porque el sr. Ortega, convencido de la inocencia de su hijo (la familia del joven siempre aclaró que las semillas que portaba eran para un amigo de él) movió cielo, mar y tierra para que un segundo juez revisara el caso.
Cuando lo logró, la justicia de Indonesia recalificó el delito de tráfico por porte de droga para uso personal. Ocho meses después de su detención, hoy jueves 21 de marzo el arquitecto debiera estar pisando suelo chileno.
Su padre contó en una entrevista a Las Últimas Noticias que como familia están felices pero agotados por el proceso. “La sufrimos harto. El primer abogado que tuvimos nos estafó, no hizo nada, los traductores los tuvimos que pagar todos nosotros. Todo esto nos salió un dineral. Lo pagamos con deudas, con el aporte de mis amigos, amigos de mi hijo… Pero bueno, estamos muy contentos. Voy a tener a mi hijo de vuelta y la plata se recupera“.
Desde nuestro país siguió el caso el abogado y asesor de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Juan Carlos Manríquez, quien también explicó al medio detalles del fallo: para lograr la recalificación del delito de tráfico a porte para consumo personal “Ortega tuvo que decir que era consumidor, a pesar de que no lo es, pero eso le permitió cumplir pena en un recinto distinto a la cárcel común y en un régimen de semi libertad. Además debía ir a una especie de terapia de rehabilitación. En total estuvo unos cuatro meses en la cárcel y el resto del tiempo bajo este régimen“, contó el abogado.