Una llamada realizada desde la cárcel de Valparaíso quedó en el centro de una investigación por crimen organizado, luego de que el líder de una banda presuntamente intentara intervenir en un procedimiento policial ocurrido en San Felipe.

El imputado, identificado como Luis Vidal Flores, habría contactado telefónicamente a una unidad policial desde el recinto penitenciario, donde se presentó como fiscal del Ministerio Público para exigir la liberación inmediata de un detenido.

Según los antecedentes del caso, el sujeto utilizó términos propios del ámbito judicial con el objetivo de entregar credibilidad a su relato y confundir a los funcionarios que participaron en el operativo, consignó T13.

La llamada que habría realizado desde la cárcel

El episodio ocurrió después de que una persona fuera detenida en San Felipe. En ese contexto, Vidal habría llamado desde el penal para intentar influir directamente en el procedimiento.

Durante la conversación, el presunto líder de la organización criminal aseguró ser fiscal y mencionó la aplicación del denominado “artículo 26” como argumento para solicitar que el detenido quedara en libertad.

“Mire, estaba llamándolo por un procedimiento que ustedes adoptaron hace unos minutos atrás en San Felipe. Quiero aplicar inmediatamente el artículo 26 en contra de esta persona”, señaló durante el contacto telefónico.

De acuerdo con la investigación, la estrategia buscaba ejercer presión sobre el personal policial y provocar una decisión favorable para el detenido antes de que el procedimiento quedara formalmente registrado.

Sin embargo, el funcionario que recibió la llamada mantuvo la cautela y explicó que cualquier instrucción debía incorporarse al sistema institucional.

El sargento a cargo advirtió que el procedimiento todavía no aparecía formalizado en la plataforma operativa, situación que permitió detener la maniobra y evitar que la orden entregada por el supuesto fiscal fuera ejecutada.

Banda habría utilizado otras suplantaciones de identidad

El intento de liberar al detenido no sería el único método de engaño atribuido a la organización liderada por Vidal desde la cárcel de Valparaíso.

La indagatoria sostiene que la banda también habría desarrollado mecanismos de suplantación de identidad para cometer delitos patrimoniales mediante llamadas telefónicas.

Entre sus posibles víctimas se encontrarían asesoras del hogar, a quienes los involucrados habrían contactado utilizando identidades falsas y relatos diseñados para conseguir dinero u otros bienes.

En paralelo, las autoridades buscan establecer cómo el imputado habría obtenido información sobre el procedimiento realizado en San Felipe y qué nivel de coordinación mantenía con personas que se encontraban fuera del recinto penitenciario.

Asimismo, la investigación deberá determinar las facilidades que habrían permitido que el líder de la banda realizara este tipo de comunicaciones desde el interior de la cárcel.