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Un grupo de WhatsApp llamado “Misoginias Comunicacionales” conformado por trabajadores de la Municipalidad de Cerrillos fue expuesto tras la revelación de conversaciones misóginas dirigidas hacia funcionarias del municipio. La investigación de Reportajes T13 también reveló la existencia de grupos en Telegram y WhatsApp en San Felipe donde se intercambiaban fotos y videos íntimos de mujeres sin su consentimiento. El alcalde de Cerrillos solicitó la salida de funcionarios involucrados y ofreció disculpas públicas por el incidente, mientras que la PDI instó a las víctimas a denunciar este tipo de delitos para su investigación. Menos del 1% de los casos de difusión de contenido sexual sin consentimiento ha concluido con una sentencia condenatoria, según datos de la investigación.

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“Misoginias Comunicacionales”. Así se le denomina a un grupo de WhatsApp conformado por trabajadores de la Municipalidad de Cerrillos, que quedó bajo cuestionamiento luego de revelarse conversaciones.

Dentro del chat, se difundían comentarios y contenido dirigido contra funcionarias del municipio, quienes desconocían la existencia de este grupo de mensajería utilizado por hombres.

Chat de WhatsApp de funcionarios de Cerrillos

La información fue dada a conocer por una investigación de Reportajes T13, la que además abordó un caso ocurrido en San Felipe, en la región de Valparaíso.

Una protesta permitió destapar la existencia de comunidades de Telegram y WhatsApp dedicadas al intercambio de fotografías y videos íntimos de mujeres sin su autorización.

La situación en Cerrillos se hizo pública el pasado 30 de junio durante una sesión del concejo municipal, instancia en la que se informó sobre la existencia del chat denominado “Misoginias Comunicacionales”, integrado por hombres pertenecientes al área de comunicaciones del municipio.

Uno de los exintegrantes del departamento, identificado como Emilio, aseguró que los participantes no fueron consultados antes de ser incorporados al grupo.

“Este grupo se crea en el departamento de comunicaciones. A nosotros no nos preguntaron: ‘Oye, ¿te gustaría participar de este grupo?’. No nos enviaron un link de invitación, nada. Solamente se creó un grupo y agregaron a todos los hombres”, afirmó.

“Misoginias comunicacionales” es el nombre del grupo

Entre las conversaciones exhibidas por el reportaje, uno de los participantes escribió: “Debemos pitiarnos a estas minas por el bien de nosotros. Nos oprimen”.

En otro intercambio, un integrante recriminó que uno de los miembros hubiera mostrado el contenido del chat a una mujer, señalando: “Eliminado por convivencia. Primer hue… pa juera. Le mostró la foto y el grupo a la X”.

Frente a la investigación, el alcalde de Cerrillos, Johnny Yáñez, optó por no entregar declaraciones ante las cámaras y respondió mediante un comunicado escrito.

En el documento informó que solicitó la salida de uno de los funcionarios involucrados y que, tras conocer nuevos antecedentes, también resolvió poner fin al contrato de otro trabajador. Asimismo, precisó que el resto de las personas vinculadas al caso ya no mantiene relación laboral con el municipio.

Posteriormente, durante una nueva sesión del concejo municipal realizada el 9 de julio, el jefe comunal volvió a abordar la polémica y ofreció disculpas públicas por lo sucedido.

¿Qué decía el grupo de WhatsApp de los funcionarios de Cerrillos?

“Todos los que intervinieron en ese grupo se tienen que ir, igual yo pido las disculpas del caso por lo desatinado que fueron”, manifestó.

La investigación periodística también profundizó en denuncias relacionadas con la circulación de contenido íntimo sin consentimiento en San Felipe.

De acuerdo con los antecedentes recopilados, diversas mujeres acusaron la existencia de grupos de Telegram y WhatsApp donde se distribuían fotografías y videos privados de víctimas sin su autorización.

Las denunciantes sostienen que en estas comunidades participarían más de 1.400 personas, organizadas en decenas de chats en los que el material era intercambiado como requisito para acceder a nuevas imágenes.

Una de las afectadas relató que descubrió que fotografías tomadas cuando aún era menor de edad estaban siendo difundidas dentro de estas redes.

“Mis fotos eran de cuando tenía 13, 14 años. Salgo con aritos de flores. Con una trencita. Y yo cuando vi esa foto me destrozó”, recordó.

Desde la Brigada Investigadora del Cibercrimen de la PDI instaron a las víctimas a denunciar este tipo de delitos para facilitar la identificación de quienes participan en estas plataformas.

Según los datos expuestos por Reportajes T13, alrededor del 70% de las denuncias por difusión de contenido sexual sin consentimiento no ha sido objeto de investigación, mientras que menos del 1% de los casos ha concluido con una sentencia condenatoria.