Conductor venezolano acusado por error en atropello de Paz Ramírez relató amenazas que recibió
Un error relacionado con una patente convirtió durante varias horas a Eliécer Padilla en uno de los principales apuntados en redes sociales por el atropello que terminó con la muerte de Paz Ramírez.
El conductor venezolano relató que, a partir de esa confusión, comenzaron a circular en internet su nombre, datos de su vehículo e incluso fotografías de su esposa. Junto con aquello, aseguró que recibió amenazas de muerte y una serie de mensajes xenófobos.
La situación escaló rápidamente. Una publicación compartida en Facebook lo identificó directamente como el propietario del automóvil que había “matado a Paz”, mientras distintos usuarios comenzaron a buscar información sobre él, consignó The Clinic.
Según explicó Padilla, durante la cobertura televisiva del caso apareció una imagen de su vehículo en la que la patente quedó completamente visible. Con esos datos, algunas personas utilizaron herramientas públicas de búsqueda para dar con su identidad.
“Fue el canal que no tuvo la delicadeza de al menos tapar la patente. Digan que fue un MG y que fue una persona de nacionalidad venezolana, pero dejar la patente puesta ahí para que me ubicaran, creo que fue lo más delicado que hicieron”, señaló.
Eliécer Padilla cuestionó mensajes por su nacionalidad
Pero las amenazas no fueron lo único que afectó al conductor. Padilla también cuestionó que, mientras permaneció bajo sospecha, su nacionalidad venezolana apareciera constantemente vinculada al caso.
“Estamos acostumbrados a que, cuando pasa algo con un venezolano, los canales, por tener más rating, empiezan a sacarle hasta la última gota del jugo”, indicó.
“Sabemos la reputación que tenemos acá. La minoría es la que está haciendo el mal, pero la gran mayoría está haciendo las cosas bien. ¿Por qué sacar más leña al árbol caído que somos nosotros en este país?”, agregó.
De esta forma, Padilla expresó su molestia por la exposición que sufrió durante las horas en que fue apuntado como sospechoso y por las consecuencias que aquello tuvo tanto para él como para su entorno cercano. “Pero el daño que me hicieron a mí, ¿quién me lo repara?”, reflexionó.