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Un carabinero de Quellón enfrenta una investigación penal por apremios ilegítimos luego de que un estudiante del Liceo Rayen Mapu denunciara ser humillado frente a sus compañeros durante un procedimiento por robo de celular. La Fiscalía formalizó al efectivo por obligar al adolescente a bajarse los pantalones y hacer una sentadilla en público. El tribunal impuso arraigo nacional y prohibición de acercarse al estudiante, con un plazo de investigación de 90 días. El INDH y la defensa podrán solicitar actuaciones para aportar a la causa y esclarecer la responsabilidad penal del carabinero.

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Un procedimiento policial por el presunto robo de un teléfono celular terminó en una grave denuncia de un estudiante contra un carabinero de Quellón, en la región de Los Lagos. 

El uniformado enfrenta una investigación penal luego de que un alumno del Liceo Rayen Mapu denunciara haber sufrido un trato humillante frente a sus compañeros de curso.

En ese contexto, la Fiscalía de Quellón formalizó al efectivo por el delito de apremios ilegítimos, luego de reunir antecedentes sobre lo ocurrido al interior del establecimiento educacional.

En tanto, el Ministerio Público señaló el efectivo habría obligado al adolescente a bajarse los pantalones y realizar una sentadilla delante de los demás alumnos.

Según consignó 24 Horas, la situación ocurrió el pasado 17 de agosto, cuando personal de la Sexta Comisaría de Carabineros participaba en un procedimiento relacionado con la presunta sustracción de un celular.

¿Qué ocurrió con un estudiante del Liceo Rayen Mapu y un carabinero de Quellón?

Durante la investigación, las autoridades establecieron antecedentes sobre la actuación que habría tenido el policía mientras desarrollaba las diligencias en el recinto escolar.

De acuerdo con la acusación, el uniformado se dirigió a uno de los adolescentes presentes y le exigió realizar una acción que lo expuso frente a sus compañeros.

Por su parte, el fiscal subrogante de Quellón, Felipe Rodríguez, entregó detalles sobre la conducta que motivó la formalización.

“Le ordenó a uno de los estudiantes que estaba presente que se le acercara. Acto seguido, lo instó a que bajara sus pantalones y lo obligó a que realizara una sentadilla enfrente de todo el grupo curso, generando así una situación humillante para el joven”, explicó.

Bajo esa lógica, la Fiscalía consideró que los hechos denunciados podrían constituir el delito de apremios ilegítimos, motivo por el que llevó al funcionario ante la justicia.

Cabe señalar que el Ministerio Público encargó las diligencias investigativas a la Policía de Investigaciones (PDI), organismo que deberá continuar recopilando antecedentes para esclarecer lo sucedido.

Luego de revisar los antecedentes presentados durante la audiencia, el tribunal resolvió imponer dos medidas cautelares al funcionario policial.

En concreto, decretó el arraigo nacional y la prohibición de acercarse al estudiante afectado, mientras continúa el proceso judicial.

Asimismo, el juzgado estableció un plazo de investigación de 90 días, período durante el cual podrán desarrollarse nuevas diligencias.

En ese contexto, tanto el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) como la defensa del imputado tendrán la posibilidad de solicitar otras actuaciones para aportar antecedentes a la causa.

De esta manera, la investigación buscará determinar las circunstancias en que ocurrió el procedimiento policial y esclarecer la eventual responsabilidad penal del carabinero por el trato denunciado contra el estudiante en Quellón.