Cadem: presidente Kast alcanza su mayor desaprobación y bajan expectativas en áreas clave
Una nueva entrega de la encuesta Plaza Pública de Cadem volvió a tensionar el escenario político. En ese contexto, el sondeo evidenció una caída relevante en las expectativas ciudadanas sobre la capacidad del Gobierno para avanzar en temas sensibles como seguridad, economía e inmigración. A esto se sumó un aumento en la desaprobación del presidente José Antonio Kast.
Según los resultados correspondientes a la quinta semana de abril, la confianza en que el Ejecutivo logrará controlar la inmigración bajó a 41% (-20 puntos).
En la misma línea, la expectativa de crecimiento económico cayó a 33% (-19 puntos), mientras que la percepción sobre una eventual reducción de la delincuencia también se ubicó en 33% (-21 puntos).
Sin embargo, en contraste con estos indicadores, el Gobierno mantiene mejores niveles de expectativa en reformas estructurales. Bajo esa lógica, un 55% considera probable la eliminación de permisos para destrabar inversiones, un 54% cree que los colegios públicos podrán volver a seleccionar alumnos y un 52% apuesta por el fin de las contribuciones a la primera vivienda.
Ahora bien, más allá de estas proyecciones, la ciudadanía mantiene claras sus prioridades. En ese sentido, un 58% identifica como principal urgencia la disminución de la delincuencia y los homicidios. Luego aparecen las medidas de apoyo a la clase media (29%) y el proyecto de reconstrucción nacional (21%).
Desaprobación de Kast alcanza su nivel más alto
En paralelo, la evaluación del mandatario también mostró movimientos relevantes. Por una parte, la aprobación de José Antonio Kast se ubicó en 40% (-1 punto). Por otra, la desaprobación subió a 57% (+4 puntos), alcanzando su nivel más alto desde el inicio de su administración.
En el ámbito económico, el estudio también dejó cifras llamativas. En concreto, un 63% de los encuestados considera que el Estado cuenta con recursos suficientes para financiar sus compromisos, lo que representa un alza de 20 puntos. De hecho, solo un 8% percibe que el país enfrenta una situación fiscal crítica.
Con todo, esta visión convive con cuestionamientos a la gestión del gasto público. Por ejemplo, un 42% sostiene que el principal problema radica en que el Estado “gasta mal”, mientras que un 33% cree que existen programas ineficientes.
Finalmente, pese a estas críticas, la ciudadanía muestra resistencia frente a eventuales ajustes. Un 59% se manifiesta en desacuerdo con revisar o eliminar 142 programas estatales, y un 54% rechaza una reducción del 3% en el gasto de los ministerios.