Una joven víctima de abuso sexual relató el profundo impacto emocional que le provocaron años de agresiones cometidas por un hombre que hoy debería estar cumpliendo una condena de 10 años de cárcel, pero que permanece prófugo de la justicia.
Se trata de Héctor Godoy Cortez, un camionero condenado por abuso sexual reiterado en contra de dos niñas. Aunque la sentencia se dictó en abril de este año, desde entonces el hombre desapareció sin dejar rastro.
“Los 10 años son poco para lo que arruinó mi vida”
“Conny” —nombre ficticio utilizado para proteger su identidad— fue una de las víctimas. Hoy, ya adulta, conversó con Teletrece donde dio cuenta de su devastador escenario.
“A mí nunca se me va a olvidar lo que me hizo. Siento que los 10 años que le dieron son poco para lo mucho que arruinó mi vida”, manifestó.
Según su testimonio, los abusos comenzaron cuando tenía apenas 9 años y se extendieron hasta los 14. La otra víctima era una niña un año mayor que ella.
La joven recordó que el agresor utilizaba el miedo para asegurar su silencio: “Me decía que no dijera nada, que iba a matar a mi papá, que tenía una escopeta y que las cosas saldrían mal si yo hablaba”, relató.
Las agresiones ocurrían en la vivienda del condenado, ubicada a pocos metros de la casa de las víctimas. Según explicó Conny, el hombre aprovechaba los momentos en que su esposa estaba ocupada o fuera del domicilio.
La joven detalló el doloroso lazo de protección que formó con la otra víctima durante su infancia:
“Cuando él nos venía a tocar, ella trataba de pegarle patadas o de subirse arriba de él para que la tocaran a ella y no me pasara nada a mí”, recordó.
Durante el proceso judicial se determinó que el sujeto solía involucrarse en los juegos infantiles de las menores para, posteriormente, realizar los tocamientos y conductas abusivas.
Familia exige su captura del camionero mientras el entorno del prófugo lo defiende
La madre de “Conny” encabeza actualmente una campaña para visibilizar el caso y exigir la inmediata captura del condenado.
“Mi hija tuvo tres intentos de suicidio entre los 9 y los 14 años. Cuando junto a mi esposo nos enteramos de la situación, el mundo se nos cayó a pedazos”, afirmó.
Asimismo, recordó el terror de la noche en que su hija decidió romper el silencio: “Me decía: ‘mamá, sácame de aquí, porque él me va a matar"”.
En tanto, diferente es la historia que cuentan en la vivienda del prófugo. Allí, en diálogo con T13 la esposa del camionero defendió públicamente su inocencia y cuestionó el fallo de los tribunales.
“Hay personas que están siendo enjuiciadas por falsas denuncias“, apuntó.
Según pudo ver el equipo, en el patio del inmueble aún se encuentra la casa de muñecas donde, según la investigación y las denunciantes, se registraban los abusos.
Sin embargo, la mujer insistió en rechazar el veredicto con una particular defensa: “¿Cómo yo no iba a ver? ¿Se da cuenta? Es imposible que yo no hubiese tenido la visualización de esos abusos”.