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Tras el hallazgo del cuerpo sin vida de la cabo segundo de Carabineros Ornella Uribe en una unidad policial de La Serena, cercanos revelaron que la joven de 26 años enfrentaba violencia física y psicológica por parte de su expareja, impacto emocional que habría desencadenado su fallecimiento. La agrupación Motoqueras Cuarta Región, a la que pertenecía, denunció abusos sufridos por Ornella y señaló que la expareja la alejaba de su entorno cercano. A pesar del dolor, continúan exigiendo justicia y esclarecimiento en el caso.
Tras la lamentable noticia del hallazgo del cuerpo sin vida de una funcionaria de Carabineros al interior de una unidad policial en La Serena, región de Coquimbo, cercanas a la víctima entregaron testimonios sobre el complejo momento personal que atravesaba.
Ornella Uribe, cabo segundo de Carabineros, falleció en dependencias del Labocar de La Serena por causas que actualmente son investigadas por las autoridades.
Carabinera muerta en comisaría de Coquimbo
La agrupación Motoqueras Cuarta Región, de la cual formaba parte la joven de 26 años, compartió mensajes en redes sociales y entregó antecedentes sobre las dificultades personales que enfrentaba la funcionaria.
De acuerdo con publicaciones difundidas por la agrupación y antecedentes recopilados por Diario El Día, Ornella habría vivido episodios de violencia física y psicológica por parte de una expareja.
“Esta lamentable noticia nos afecta enormemente, ya que fuimos testigos de abusos y maltratos, tanto físicos como psicológicos, contra su persona”, expresaron desde Motoqueras Cuarta Región.
Asimismo, una amiga cercana de la víctima sostuvo que el fallecimiento estaría relacionado con el impacto emocional provocado por la violencia intrafamiliar que habría sufrido.
“Ella no era así. Se fue apagando por todo lo que esta persona le hizo pasar”, señaló.
Amigas aseguran que “se suicidó por violencia intrafamiliar”
La misma cercana aseguró que la expareja de Ornella la habría alejado de su entorno más íntimo y restringido el contacto con amistades y familiares.
“Le decía que no tenía que tener amigas y le prohibía hablar conmigo”, relató.
Además, afirmó que en varias ocasiones la joven se comunicaba “a escondidas” para evitar conflictos o represalias.
Según el testimonio, durante marzo de este año se habría presentado una denuncia contra el sujeto por parte de la madre y una amiga de la víctima.
“Siempre tuve miedo de que él la matara. Es muy triste que igual la hayamos perdido”, agregó.
Pese al dolor que atraviesan actualmente, desde la agrupación aseguraron que continuarán buscando esclarecer lo ocurrido y exigiendo justicia en el caso.