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La serie Alguien tiene que saber, popular en Netflix Chile, reaviva interés en caso Matute Johns. Destaca rol del prefecto Montero, personaje basado en Héctor Arenas de la PDI. Arenas lideró investigación centrada en jóvenes de discoteca La Cucaracha tras desaparición de Matute, pero hallazgo óseo debilitó tesis de homicidio. Tras dejar la PDI, Arenas trabajó en Naciones Unidas investigando crímenes en Guatemala y se postuló sin éxito como concejal en Peñalolén en 2021.
La serie Alguien tiene que saber se ha mantenido entre lo más visto de Netflix en Chile, reavivando el interés por el caso Matute Johns.
En la ficción, uno de los roles más determinantes es el del prefecto Montero, interpretado por Alfredo Castro, cuya figura se vuelve clave en el desarrollo de la investigación.
Detrás de este personaje existe una historia real. Se trata de Héctor Arenas, un experimentado funcionario de la PDI que fue enviado a Concepción para encabezar las diligencias por la desaparición de ‘Coke’.
En ese entonces, Arenas se desempeñaba como comisario de la Brigada de Homicidios Metropolitana. Al asumir el caso, tomó el control de una investigación que ya involucraba tanto a la PDI como a Carabineros.
Con el paso de las semanas, el detective desarrolló su propia teoría, la que marcaría el rumbo de las pesquisas: Matute había sido asesinado y el cuerpo no aparecería.
Bajo esa lógica, centró su atención en un grupo de jóvenes que estuvo en la discoteca La Cucaracha la noche de la desaparición.
Según los antecedentes, algunos de ellos habrían participado en una de las riñas registradas en las afueras del recinto. En 2001, siete fueron procesados por obstrucción a la justicia.
El giro que cambió la investigación
Sin embargo, el caso dio un vuelco inesperado años después. Aunque el hallazgo de las osamentas en 2004 parecía clave, fue la autopsia la que terminó marcando un antes y un después.
El informe reveló “ausencia de lesiones óseas”, lo que debilitó la tesis de un homicidio. Como consecuencia, los imputados quedaron en libertad tras la resolución del ministro Juan Rubilar en 2005, y Arenas dejó la investigación, regresando a Santiago.
La vida de Héctor Arenas tras dejar la PDI
Tras retirarse de la institución, el exdetective continuó su carrera en el ámbito internacional.
En 2008 fue contratado por Naciones Unidas, donde integró la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, participando en indagatorias por secuestros, homicidios y corrupción durante tres años.
Años más tarde, en 2021, intentó dar el salto a la política como candidato a concejal por Peñalolén. No obstante, su incursión no tuvo éxito: obtuvo el 0,30% de los votos y no logró resultar electo.