Parecía un tranquilo día de pesca en el lago de Parque Estatal Fausse Pointe en Luisiana, Estados Unidos. Lance Burgos y su hija tomaban un clásico bote a pedales para disfrutar de la entretenida y familiar actividad al aire libre.

Todo parecía hermoso. De pronto él se percató de que uno de los señuelos estaba flotando junto a su bote y se acercó para tomarlo. Su hija, Evan, de 11 años, estiró también la mano para intentar sacar a la supuesta presa. Lance le pide que tenga cuidado y luego toma el tubo, fue ahí cuando comenzó uno de los más terribles momentos de su vida.

Lee también: Bromista enloquece a pasajeros del metro con libros con osados y ofensivos títulos falsos

Aunque Lance pensaba que se trataba de un gran pez aguja, ya que pesaba mucho, lo que encontró al final de la cuerda fue algo mucho más peligroso: ¡Un cocodrilo!, que amenazó con su imponente dentadura.

Era más bien un enorme caimán con una cabeza de más de casi un metro de largo y 45 centímetros de ancho que dejó impactado al padre y a la pequeña llorando con terror y gritando que le contaría a su ‘mami’.

“Vimos algunos caimanes durante el fin de semana, pero nada como este que estaba al final de la lienza, era enorme. Cuando mi hija y yo regresamos del campamento, nos acostamos pensando en que seguro tendríamos pesadillas sobre este monstruo”, contó Lance a un medio local de Nueva Orleans

Mira el aterrador momento a continuación: