Para muchos, la televisión es su mejor compañía en estos tiempos de confinamiento, especialmente para los que viven solos y cuya única interacción social es a través de un celular o un computador.

Además, con la proliferación de servicios de streaming como Netflix o Amazon Prime, entre otros, algunas personas simplemente no pueden resistirse a este tentador panorama.

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Y si te has preguntado por qué algunas personas parecieran disfrutarlo más que otras, quizá la respuesta está en un reciente estudio desarrollado en el Reino Unido, en el que se indica que algunos llevan este comportamiento “en la sangre”.

Sí, porque de acuerdo a la investigación liderada por el Dr. Niek Verweij, de la Universidad de Groningen en Holanda y la firma Genomics PLC, con sede en Oxford, Inglaterra, aquellas personas que miran televisión más del promedio de 2 horas y 48 minutos al día tienen peculiaridades genéticas en común, al igual que aquellos que pasan mucho tiempo frente a su computadora o que conducen por largos períodos.

Los investigadores consultaron a 422.218 personas de entre 40 y 69 años, cuántas horas al día veían televisión, y si el promedio era 2 horas y 48 minutos. Hubo 145 variaciones genéticas observables en espectadores que sumaban este promedio, consignó el medio británico Daily Mail.

Publicado en la revista Nature Communications, el estudio encontró 36 variaciones genéticas que podrían llevar a los adultos a pasar más de una hora al día en una computadora en el hogar y cuatro que parecen tener relación con que puedan pasar más tiempo conduciendo.

Los resultados también mostraron que aquellas variaciones genéticas que se cree que juegan un papel importante a la hora de ver televisión, predominaron en personas que tienen menos educación y en aquellos con un índice de masa corporal más elevado.

Pexels (cc)

Un dato preocupante, es que la investigación indicó que estas mismas que escapan al promedio, pueden estar más propensas a sufrir problemas cardíacos. Lo anterior se detalla en que cada cada 90 minutos de visualización por encima del promedio, existe un 44% más de riesgo de presentar una enfermedad coronaria.

Eso sí, los resultados no son determinantes en el sentido de que los adultos sí pueden “vencer” este mandamiento genético y modificar su comportamiento, según expresó Verweik. “Los comportamientos sedentarios, y particularmente la televisión, pueden ser heredados. Sin embargo, esto juega solo una pequeña parte“, advirtió.

En la misma línea, comentó que “las personas también serán más propensas a hacer esto si han crecido en una familia donde la televisión es parte del estilo de vida”.

Por último, el investigador comentó que el mensaje más importante que debe dejar este estudio es que definitivamente “no es saludable estar sentado todo el día viendo TV, independientemente de la genética, y que nunca es demasiado tarde para comenzar a moverse más, aun estando en casa“.