¿Un cambio de personalidad puede alertar sobre un tumor cerebral? Especialista explica las señales
Los cambios persistentes en la personalidad, la conducta o las capacidades cognitivas pueden ser una señal de alerta cuando aparecen junto a otros síntomas neurológicos.
Aunque experimentar decaimiento o tener menos energía no significa necesariamente sufrir depresión ni tener una enfermedad cerebral, los especialistas recomiendan prestar atención a la evolución de estas manifestaciones.
En jornadas con condiciones climáticas variables, entre días nublados, lluviosos y soleados, algunas personas pueden experimentar momentos de cansancio o menor energía. Sin embargo, resulta importante distinguir estas variaciones temporales de los cambios que persisten, progresan o se acompañan de otras señales.
El doctor Lientur Taha, jefe de Neurocirugía de Clínica Indisa, explicó que las alteraciones del ánimo y la conducta pueden responder a diferentes causas, aunque en ciertos casos también pueden relacionarse con un problema neurológico, recogió 24 Horas.
“Los cambios en el estado de ánimo o en la conducta pueden tener múltiples causas, pero en algunos casos también pueden ser una manifestación de una alteración neurológica”, señaló.
¿Cómo puede manifestarse un tumor cerebral?
Los tumores cerebrales no siempre provocan síntomas físicos evidentes. Dependiendo de su ubicación y características, algunas lesiones pueden comprometer funciones relacionadas con las emociones, la personalidad y la conducta.
En esos casos, las personas podrían experimentar dificultades de memoria, concentración o iniciativa, además de cambios en su comportamiento. Estas manifestaciones pueden confundirse inicialmente con problemas emocionales o atribuirse a otras circunstancias.
Por eso, el especialista recalcó la importancia de observar las diferencias respecto del comportamiento habitual de cada persona.
“Cuando una persona presenta cambios importantes respecto de su comportamiento habitual, especialmente si son progresivos o se acompañan de dificultades cognitivas u otros síntomas neurológicos, es importante ampliar la evaluación y no quedarse únicamente con la manifestación inicial”.
De todas formas, experimentar tristeza, cansancio o un cambio de ánimo aislado no significa que exista un tumor cerebral. La evaluación debe considerar el conjunto de síntomas y la evolución de cada caso.
La importancia de identificar la causa
Reconocer el origen de las alteraciones emocionales o conductuales permite orientar el tratamiento hacia la causa que las provoca. En el caso de los tumores cerebrales, los resultados dependen de factores como el tipo de lesión, su ubicación y las características clínicas de cada paciente.
El doctor Lientur Taha relató que, en su experiencia, ha atendido a pacientes que consultaron por cambios importantes en su estado de ánimo o conducta y que, tras someterse a estudios médicos, recibieron un diagnóstico de tumor cerebral.
“Después de tratar la lesión, se observaron mejorías en algunas de esas manifestaciones. Son situaciones que muestran la importancia de estudiar cada caso de manera integral, aunque la evolución no es igual para todos los pacientes”, explicó.
Por ello, los especialistas insisten en que los síntomas requieren una evaluación individualizada y que no corresponde atribuir automáticamente las alteraciones del ánimo a una enfermedad neurológica.
¿Qué síntomas deben motivar una consulta médica?
Conviene buscar evaluación profesional cuando aparecen cambios nuevos, persistentes o progresivos en la personalidad, la conducta o las capacidades cognitivas, sobre todo si se presentan junto a otras manifestaciones, como:
- Dolores de cabeza nuevos o progresivos.
- Alteraciones visuales.
- Dificultades para hablar.
- Debilidad corporal.
- Crisis epilépticas.
Durante la consulta, el equipo médico revisará los antecedentes de la persona, la evolución de los síntomas y los resultados del examen físico. Según los hallazgos, determinará si necesita estudios complementarios, como una resonancia magnética cerebral.
Cabe precisar que un cuadro de depresión, por sí solo, no implica que la persona necesite una resonancia magnética.
¿Cuándo acudir a urgencias?
Algunas señales requieren atención inmediata. Si una persona presenta repentinamente debilidad en un lado del cuerpo, dificultades para hablar, una crisis epiléptica o un dolor de cabeza súbito e intenso, debe acudir de inmediato a un servicio de urgencias.
“Reconocer los cambios y evaluar sus posibles causas permite orientar oportunamente el diagnóstico y definir el tratamiento que corresponda”, concluyó el especialista.