Una historia de sacrificio y amor protagonizan Juan y Gloria, quienes con más de 25 años de matrimonio continúan juntos a pesar de la adversidad.

Ella fue diagnosticada con poliomelitis cuando era niña y con los años se le desarrolló un tumor que la llevó a que en 2012 le fueran amputadas sus piernas.

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Ellos viven en Bollenar, pero para que Gloria pueda asistir a sus consultas médicas en Santiago, Juan la traslada en su triciclo a pedales hasta tres veces por semana  recorriendo 30 kilómetros de ida y vuelta, demorándose dos horas cada vez, señalaron en CHV . Ella reconoce  que depende de su marido y que él son sus piernas.

La esforzada pareja no tuvo hijos ni tiene familiares cercanos y debido a la dificultad de los traslados, Juan no puede trabajar, por lo que viven con la pensión de ambos que no supera los $150 mil. Sin embargo él confiesa que si no estuviera enamorado no seguiría con ella.

La buena noticia es que de la municipalidad les harán entrega de un triciclo mecánico, que será de gran ayuda para ellos y mejorará su calidad de vida.