Duras críticas en redes sociales han provocado las conductas que Fernando “Bambino” Altamirano ha tenido con su pareja Alessia Traverso, al interior del reality Gran Hermano.

Además, muchos televidentes se han sorprendido con la “intensidad” y los celos que ha presentado el participante.

En ese contexto, Luis Pino, Director de la Carrera de Psicología de la Universidad de Las Américas, analizó ciertas conductas del chico reality que podrían considerarse abusivas.

En primer lugar, el experto detalla si es posible iniciar una relación sana al interior de un programa de este tipo.

“Las relaciones amorosas surgen como factor de satisfacción de una serie de necesidades asociadas a la compañía, el apego (…) Por lo tanto, dentro de un reality, y dado el confinamiento, las personas van a ver incrementada esta necesidad de contención, de escucha, compañía, disminución de la ansiedad“, parte explicando a Página 7.

¿Es normal decir ‘te amo’ a las dos semanas de conocer a alguien?

Sin duda, uno de los aspectos que más ha llamado la atención del participante, fue cuando aseguró que “amaba” a Alessia a menos de un mes de conocerla.

“En este aspecto (de encierro), podría considerarse normal decirle ‘te amo’ a una persona que conoces hace solo dos semanas. Cada cultura va a denominar las emociones de acuerdo a su propia forma de entender las relaciones humanas“, plantea.

Captura CHV

“Te saco de un brazo” y los celos de “Bambino”

Por otra parte, y tras el ingreso de Sebastián Ramírez al reality, se viralizó una escena de celos que “Bambino” tuvo con la joven, por causa del nuevo participante.

En esa ocasión, le advirtió que, en otra circunstancia, “la sacaría del brazo” si la hubiese visto conversando con él.

“En una situación de confinamiento, donde las emociones pueden ser más intensas, la amenaza de perder esa condición, o que esa persona no continúe contigo, provocará una emoción que muchas veces es disfuncional: los celos“, explica el psicólogo.

Si bien es omnipresente en todos los seres humanos, Pino advierte que la diferencia está en la intensidad. Es decir, qué es lo que hace cada persona con ellos, y cómo los expresa conductualmente.