VER RESUMEN
Desde este sábado 31 de octubre, los refrigeradores, congeladores y equipos combinados vendidos en Chile deberán exhibir la etiqueta de eficiencia energética E2.0, tanto en tiendas físicas como online. El sello informa la categoría —de A a G— y el consumo mensual en kWh, para estimar el costo de uso y comparar modelos. La SEC fiscalizará su cumplimiento y podrá sancionar a los comercios que no la exhiban.
Siguiendo la nueva normativa energética, los refrigeradores, congeladores y equipos combinados que se comercialicen en Chile deberán incorporar una nueva etiqueta, destinada a facilitar la comparación de su consumo eléctrico antes de comprarlos.
Desde este sábado 31 de octubre, los electrodomésticos a la venta deberán llevar el sello de eficiencia energética E2.0, cuya exhibición para la venta será obligatoria tanto en tiendas físicas como virtuales.
La modificación cobra especial relevancia considerando que, según el Ministerio de Energía, los refrigeradores representan cerca del 16% de la cuenta de electricidad de los hogares.
Con la nueva información, los consumidores podrán conocer no solo la categoría energética del electrodoméstico, sino también estimar cuánto dinero podría significar su funcionamiento cada mes.
Así se podrá identificar qué refrigeradores gastan menos energía con la nueva etiqueta
La nueva etiqueta podrá reconocerse por un sello circular de color verde y mantendrá la clasificación energética que va desde la letra A hasta la G, en la que mientras más cerca esté un refrigerador de la categoría A, mayor será su eficiencia energética.
Sin embargo, una de las principales novedades será la incorporación del consumo mensual expresado en kilowatt-hora (kWh).
Este dato permitirá comparar directamente los modelos y estimar cuánto podría costar mantenerlos funcionando.
Para hacer el cálculo, se debe tomar el consumo mensual indicado en la etiqueta y multiplicarlo por el valor del kWh correspondiente a la tarifa eléctrica del hogar, consignó 24 Horas.
La superintendenta de Electricidad y Combustibles (SEC), Marta Cabeza, explicó el mecanismo con dos ejemplos durante una demostración en La Mañana Informativa de Canal 24 Horas.
Uno de los refrigeradores analizados correspondía a la categoría E y consumía 21 kWh mensuales, mientras que otro, clasificado en categoría B, alcanzaba los 16 kWh al mes.
Tomando como referencia un precio aproximado de $230 por kWh en una comuna de la Región Metropolitana, el primer aparato tendría un costo de $4.830 mensuales, mientras que el segundo llegaría a $3.680.
De esta manera, la diferencia alcanzaría los $1.150 mensuales, equivalentes a $13.800 al año. Eso sí, se trata de un valor referencial, ya que dependerá de la tarifa eléctrica de cada hogar.
¿Qué pasa con los antiguos refrigeradores A+ y A++?
La nueva etiqueta también considera una metodología de cálculo más moderna y exigente, por lo que algunos refrigeradores que antiguamente figuraban como A+ o A++ podrían aparecer ahora en categorías inferiores.
Esto no significa necesariamente que el electrodoméstico haya perdido eficiencia, sino que cambió la forma de medir su rendimiento energético y, por ello, las categorías utilizadas anteriormente no son directamente comparables con las letras de la nueva escala.
La ministra de Energía, Ximena Rincón, advirtió además que el precio de compra inicial de de un electrodoméstico no es el único factor que debería considerarse al comprarlo.
“Un refrigerador puede ser más barato al momento de comprarlo, pero si no es eficiente, puede salir caro en su uso”, afirmó.
La fiscalización de la venta de refrigeradores y el cumplimiento de la nueva medida estará a cargo de la SEC.
“No deben existir refrigeradores que no entreguen esta información a través de la etiqueta. Nuestros equipos, desde Arica a Punta Arenas, ya están preparados para fiscalizar que así sea”, aseguró la superintendenta Marta Cabeza.
En caso de que los establecimientos y puntos de venta no cumplan con esta obligación podrían exponerse a sanciones.