Plátanos infieles y frutillas despechadas: así son las frutinovelas que arrasan en internet
Un plátano infiel, una frutilla despechada y un triángulo amoroso digno de teleserie: así se presentan las llamadas frutinovelas, un fenómeno viral creado con inteligencia artificial que está capturando la atención de miles de usuarios en redes sociales.
Estas microhistorias combinan melodrama, humor absurdo y estética digital, dando vida a protagonistas poco convencionales como frutas humanizadas, en relatos breves que se consumen en apenas uno ó dos minutos.
Este tipo de contenido se adapta perfectamente a las dinámicas actuales de consumo digital, donde el desplazamiento constante (scroll) y los algoritmos juegan un rol clave.
Las frutinovelas replican los códigos clásicos de las teleseries, pero los reinterpretan en un formato rápido, llamativo y pensado para viralizarse. Detrás de su apariencia lúdica, este fenómeno refleja una transformación más profunda en la forma en que las audiencias interactúan con el contenido audiovisual.
El doctor Manuel Rivera, académico de la Facultad de Comunicación, Historia y Ciencias Sociales de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), advierte que si bien estas microseries no necesariamente marcarán el futuro, sí evidencian un cambio relevante.
“El contenido que presentan las frutinovelas tendrá una corta duración; son tendencias pasajeras que no perduran mayormente. Lo que sí es relevante es la rápida adaptabilidad de las audiencias en consumir piezas audiovisuales seriadas generadas con inteligencia artificial”, señala.
En esa línea, el especialista explica que el contenido que hoy se posiciona ya no responde a las narrativas humanas tradicionales. “El scroll y los algoritmos ya no buscan personas narrando historias humanas, sino melodramas protagonizados por elementos antinaturales”, afirma.
Frutinovelas: “El peligro de que se comience a percibir como natural una realidad sintética”
A esto se suma el bajo costo de producción de este tipo de videos, que pueden crearse en pocos minutos gracias a herramientas de inteligencia artificial. “Son materiales de fácil y rápida realización, con guiones muy sencillos que solo buscan retención. Ese es el motivo de su atractivo”, agrega.
Rivera también advierte sobre los efectos que este tipo de contenido puede generar en las audiencias. Según explica, los algoritmos no solo distribuyen contenido, sino que también influyen en las preferencias de los usuarios a nivel global. “Existe el peligro de que se comience a percibir como natural una realidad sintética”, sostiene.
El impacto de las frutinovelas no se limita solo a quienes las consumen. Marcas y empresas también han visto en este formato una oportunidad para conectar con públicos más jóvenes en un entorno dominado por la viralidad.
Sin embargo, el académico advierte sobre los riesgos de abusar de estas fórmulas: “Estos contenidos pueden servir para testear mensajes en segmentos específicos o proyectar una imagen entretenida y actual, pero también pueden afectar el posicionamiento de marca si se abusa de fórmulas repetitivas”.
En esa misma línea, enfatiza que “la adopción indiscriminada de tendencias, impulsadas por algoritmos y lógicas de visibilidad inmediata, puede terminar diluyendo la identidad de las marcas, especialmente cuando se prioriza la viralidad por sobre una estrategia comunicacional coherente”.
Además, plantea un componente ético relevante, ya que algunas de estas historias incorporan elementos de burla, violencia o estereotipos. “No es recomendable depender de la saturación de estas imágenes, ya que puede afectar la reputación”, concluye.