“Pese al sufrimiento, no me derrumbé”: la historia de mujer que entró a la universidad con 71 años
Este año, integraron más de dos mil nuevos alumnos a la Universidad Santo Tomás La Serena, entre ellos, María Cristina Seura, de 71 años.
La adulta mayor, que tiene seis hijos y más de una decena de nietos, incluyendo bisnietos, decidió darse una nueva oportunidad para cumplir su sueño de estudiar Servicio Social.
“Siempre he dicho, que cuando estuve chica tuve muy buena base y hasta la fecha nunca se me olvidaron, ni el respeto, ni las matemáticas“, declaró la mujer a El Día.
“Siempre le dije a mi hija, ‘no será el día de mañana, pero sacaré mis estudios’ porque tenía solo hasta octavo básico y el año pasado hice los cursos saliendo con un 6,8 de cuarto medio. Por eso tomé la decisión de estudiar”, agregó.
Con una historia de vida muy dura, el poder sacar adelante sus hijos fue el motor para seguir. “A pesar del sufrimiento, no me derrumbé tan fácilmente, por eso busqué en primer lugar la educación de mis hijos”, manifestó.
“Luego, tuve a mi esposo postrado casi 13 años y luego que falleció, mis hijas estudiaron y formaron su vida y decidí seguir con lo que siempre quise ser, que fue asistente social”, añadió.
Las dificultades de María Cristina al ingresar a la universidad con 71 años
María Cristina relató las dificultades al iniciar una nueva etapa educativa.
“Lo que me ha costado es la computadora, es lo que más odio y el teléfono. No me gustan, me gusta escribir”, afirmó.
Pese a ello, agradeció el apoyo desde la institución: “Todos los profesores me han apoyado (…) desde que empecé acá me están haciendo tutorías individuales. Ya aprendí a poner mi nombre y los códigos de acá, lo que para mí es un logro”.
La historia de la nueva tomasina estuvo cargada durante décadas por hechos que son difíciles de relatar. Pese a ello, a los 71 años, está viviendo un nuevo comienzo para demostrar que nunca es tarde para cumplir los sueños.