Durante la celebración de Fiestas Patrias, la cocina y la parrilla se transforman en el centro de reunión social de hogares, fondas y cocinerías. Sin embargo, la manipulación continua de carnes crudas, la cocción de alimentos y el derrame de aceites durante varias jornadas consecutivas generan una rápida acumulación de grasa y microorganismos en las zonas de trabajo, lo que prolifera la contaminación cruzada.
En este contexto, uno de los focos críticos más comunes es la limpieza con trapos de tela tradicionales. Al ser reutilizados sin un lavado térmico adecuado, estos paños retienen humedad y grasas, convirtiéndose en vehículos de bacterias que pasan del mesón a las manos y de las manos a los alimentos ya preparados.
“Durante los festejos patrios, la manipulación de carne cruda y verduras ocurre con alta frecuencia y en espacios reducidos”, expresó Francisco Salamé, director comercial para el Cono Sur en Tork.
En la misma línea, afirmó que “usar un mismo trapo de tela para limpiar la parrilla, el mesón y luego secarse las manos traslada la contaminación de un lugar a otro. Desde la firma promovemos reemplazar la tela por paños de limpieza técnica de alta absorción, los cuales cortan la cadena de bacterias de forma inmediata y aseguran un entorno realmente limpio”.
Criterios prácticos para evitar la contaminación cruzada en parrillas y cocinas
- Separación de áreas y utensilios: utilizar tablas, cuchillos y paños diferenciados para productos crudos y cocidos previene la proliferación de bacterias patógenas como Salmonella o E. coli.
- Limpieza de grasas difíciles sin residuos: para remover aceites pegados en parrillas o planchas antes de cocinar, la alternativa técnica son los paños Tork Shopmax, diseñados para resistir la fricción y remover grasa pesada.
- Reducción de humedad y gérmenes: sustituir los trapos de algodón húmedos por paños de limpieza desechables o de secado rápido elimina el ambiente húmedo donde los gérmenes se multiplicaban con mayor velocidad.
- Higiene de manos continua: el lavado frecuente con agua y jabón es fundamental. El secado posterior siempre debe realizarse con toallas o paños limpios destinados exclusivamente al secado de piel, evitando el uso del paño con el que se limpia el mesón.