En la antesala del Día Internacional de la Mujer (8M), la compañía global de talento Randstad reveló nuevas señales sobre cómo las mujeres en Chile están enfrentando la transformación del mercado laboral.
Según los estudios HR Trends 2026 y Workmonitor 2026, las profesionales del país están apostando decididamente por el autoaprendizaje tecnológico para sostener su empleabilidad en la era de la Inteligencia Artificial.
El diagnóstico es claro: en un entorno marcado por la automatización, la capacitación dejó de ser un beneficio accesorio para convertirse en un factor crítico de desarrollo profesional, especialmente en un escenario donde persisten brechas de género en liderazgo y áreas STEM.
IA lidera las prioridades de capacitación femenina
Los datos muestran que las trabajadoras chilenas están leyendo con rapidez los cambios del mercado.
Hoy, el 41% declara que la Inteligencia Artificial es su principal prioridad de formación, por su impacto directo en productividad, toma de decisiones y acceso a roles de mayor valor estratégico.
A esto se suma la consolidación de la learnability la capacidad de aprender, desaprender y reaprender, como habilidad clave para el trabajo del futuro.
Áreas donde las mujeres en Chile quieren capacitarse:
- Inteligencia Artificial: 41%
- Conocimientos TI y automatización: 32%
- Habilidades de gestión y liderazgo: 27%
- Privacidad de datos y ciberseguridad: 21%
Este mapa evidencia un cambio estructural: la formación ya no responde únicamente a ascensos jerárquicos, sino a la necesidad de mantener una empleabilidad sostenible.
Natalia Zúñiga, directora de Marketing & Comunicaciones de Randstad Chile, señala: “Hoy, el éxito en Chile no se mide por la antigüedad en un cargo, sino por la agilidad de aprendizaje. Que casi la mitad de las profesionales priorice la IA demuestra que las mujeres están liderando la transición hacia un modelo de trabajo más híbrido y estratégico”.
Autodidactismo estratégico: la respuesta femenina a la brecha
El informe también expone una señal de alerta para las organizaciones. Solo el 27% de las mujeres declara recibir capacitación adecuada de su empleador en áreas como IA y automatización, por debajo del 35% de los hombres.
Frente a esta brecha, el talento femenino está tomando la delantera: el 56% de las trabajadoras en Chile está financiando y gestionando su formación por cuenta propia, fenómeno que Randstad denomina autodidactismo estratégico.
Esta tendencia responde a un doble objetivo: evitar la obsolescencia laboral en un mercado altamente automatizado y romper el techo de cristal mediante el dominio de habilidades tecnológicas críticas.
Un desafío urgente para las empresas en el 8M
De cara al 8M, los resultados plantean un llamado directo al mundo corporativo: alinear sus programas de formación con la velocidad y ambición del talento femenino, que hoy avanza más rápido que muchas estrategias internas.
“Las profesionales chilenas ya no están esperando que el futuro del trabajo se diseñe para ellas. Lo están liderando“, concluye Zúñiga.
“La combinación de aprendizaje autónomo, mentalidad digital y foco en habilidades estratégicas está redefiniendo las reglas del mercado laboral en Chile”, añade.