Mujer perdió 50 kilos a sus 50 años tras intenso entrenamiento: estos son los pasos clave que hizo
Un intenso programa de entrenamiento ayudó a una mujer de 50 años a bajar 50 kilos en un año.
Según contó la protagonista de origen estadounidense, Lisa Fuller, a la revista Women’s Health, su proceso de cambio lo comenzó sin expectativas, con el propósito de cuidar su salud.
En ese contexto, un amigo le recomendó un gimnasio, pero dudó si inscribirse a largo plazo. “Realmente pensé que lo dejaría en una semana. No había pisado un gimnasio en mi vida, trabajaba en un escritorio más de 12 horas al día, comía fuera con frecuencia, no tenía experiencia atlética y me intimidaban incluso los movimientos más básicos. Pero cuando conocí a mi entrenador, Konstantinos Koniaris, me preguntó sinceramente por qué quería hacerlo”, relató.
Allí, la mujer aseveró que “lo que realmente marcó la diferencia para mí fue la confianza que construí con mi entrenador desde esa primera conversación. Me sentí segura al ser honesta sobre lo que no sabía, lo que me daba miedo y lo que me costaba. Esa confianza fue la razón principal por la que seguí yendo, especialmente al principio, cuando todo me parecía nuevo, intimidante y, a veces, abrumador”.
Perder 50 kilos en un año
De acuerdo al relato, la mujer comenzó haciendo rutinas simples, las que hoy se volvieron mucho más complejas, todo gracias al apoyo de su entrenador, Konstantinos.
Además, cambió sus hábitos alimenticios al preparar su propia comida e incorporó pequeños paseos para conseguir dar al menos 1000 pasos diarios, los que hoy se convirtieron en 20.000.
Eso sí, hubo tres simples pasos que fueron claves para lograr su progreso.
Divide tus pasos diarios en fragmentos
Según explica Lisa, la idea de comenzar a caminar inició con 10 mil pasos al día, pero la clave fue dividirlos en mil para luego ir aumentándolos.
“Uno de los consejos que Konstantinos me dio al principio fue dar una vuelta rápida a la manzana cada vez que comiera, aunque fuera un tentempié. Esos pequeños circuitos de 800 a 1.000 pasos se acumulaban rápidamente y solo me llevaban unos 15 minutos cada uno. Para cuando terminaba de trabajar, a menudo ya había dado la mitad de los pasos sin siquiera darme cuenta”, detalló.
No hacer dietas complejas
Si bien nunca había cocinado, la protagonista se aventuró en ir más allá para conseguir sus objetivos. “Decidí buscar algunas comidas sencillas y saludables que me gustaran y simplemente repetirlas. Comía lo mismo todos los días hasta que me cansaba, y luego cambiaba a otra cosa”, dijo.
“Me quitaba todo el estrés de planificar las comidas, comprar y cocinar. De hecho, me encanta tanto esta forma de hacer dieta que atribuyo la sencillez a una alimentación sencilla como una de las principales razones por las que no me salí del camino. Además, siempre tenía a mano una lista de tentempiés saludables y apetecibles”, sostuvo.
Un plazo realista
Finalmente, Lisa hizo énfasis en que nunca pensé que tenía que perder 50 kilos en un año, sino que comenzó con metas pequeñas.
“A menudo me fijaba una meta como: ‘Quiero bajar 5 kilos para la fecha X’. Esas pequeñas metas parecían muy alcanzables, y cada vez que alcanzaba una, me motivaban para ir a por la siguiente”, sentenció.