Cuando se tiene un hijo en la escuela los padres siempre están detrás de ellos apoyándolos, y obviamente participando en cada actividad familiar. Juliet Lundie acompañaba a su hijo en casi todas estas salidas, puesto que había una en particular a la que le tenía “fobia”: la corrida de padres.
Aún así, los 152 kilos que pesaba Lundie, no fueron un impedimento para participar en esta carrera, eso sí, nunca se imaginó la vergüenza que pasaría.
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Lo primero que tuvo que hacer fue esquivar unos tubos redondos sosteniendo una pelota de rugby, y después arrastrarse bajo una lona. Luego, tenía que trepar una rueda de neumático de un tractor, pero lamentablemente no pudo porque era demasiado grande y pesada para lograrlo.
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Después de esa vergüenza, Juliet decidió bajar 76 kilos en tan solo un año. “No poder haber subido esa rueda fue muy humillante”, dijo la mujer al medio inglés The Mirror. Y agregó: ” Yo me alimentaba bien, siempre a mis horas y la porción indicada, pero lo malo es que constantemente estaba comiendo un pedacito de chocolate o algún dulce. Finalmente se terminó convirtiendo en un muy mal hábito que no pude romper”.
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La lucha por bajar de peso fue muy difícil para ella, pero no imposible. Cambió todo su hábito de alimentación, dejó la comida rápida por proteínas y ensaladas, consumiendo tan solo 1.000 calorías diarias.
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Además, sumó diferentes ejercicios a su rutina. Comenzó con una bicicleta estática, para luego tomar clases de zumba, y también aprovechó de entrenar para la próxima corrida. Este año, ya con menos de la mitad de su peso, Juliet estaba preparada para la carrera de su hijo, pero lamentablemente no se realizó. Sin embargo, corrió los 5 kilómetros de la maratón For Life con gran éxito. “Por primera vez en la vida estaba en forma para participar en el día de deportes de la escuela. Será para el siguiente año y quizás gane”, aseguró.
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Actualmente, se siente totalmente cómoda con su cuerpo, y ya no se avergüenza de nada. También es honesta al confesar que esta experiencia le cambió la vida en un cien por ciento. “Nunca más volveré a los malos hábitos que tuve en el pasado”, remató.