Los cinco errores más comunes al limpiar el hogar: expertos entregan claves para un aseo efectivo
Mantener una casa limpia no siempre depende del tiempo que se dedique al aseo, sino también de la técnica utilizada.
En este contexto, diversos expertos advierten que existen errores muy comunes al momento de limpiar el hogar que pueden afectar los resultados e incluso generar problemas como acumulación de polvo, humedad o malos olores.
De acuerdo con Carlos Schilling, gerente de comunicaciones de Tineco y Ecovacs en Chile, muchos hogares repiten ciertas prácticas incorrectas al hacer una limpieza profunda, lo que termina reduciendo la efectividad del proceso.
Los errores frecuentes al hacer aseo en el hogar
“Más allá de la frecuencia, la efectividad del aseo depende de factores como el orden de limpieza, la ventilación y la forma en que se tratan las superficies”, explicó el especialista.
Es por eso que a continuación, el experto detalló cinco errores frecuentes al limpiar el hogar y cómo evitarlos.
1. No ventilar antes de comenzar a limpiar
Uno de los errores más habituales es iniciar el aseo sin antes ventilar la vivienda.
Abrir puertas y ventanas durante al menos 20 o 30 minutos permite eliminar olores, renovar el aire y reducir la humedad acumulada. De lo contrario, el polvo puede permanecer en suspensión dentro del ambiente.
“Uno de los errores más frecuentes es no realizar una correcta ventilación antes de iniciar el aseo”, indicó Schilling.
2. Limpiar de abajo hacia arriba
El orden de limpieza es clave para evitar ensuciar nuevamente las superficies ya trabajadas.
Si primero se limpia el piso y luego los muebles o repisas, el polvo caerá nuevamente hacia el suelo. Por eso, los especialistas recomiendan comenzar por las superficies más altas —como estanterías, lámparas o muebles— y terminar con el piso.
3. No mover los muebles
Detrás de sillones, camas o electrodomésticos se acumulan grandes cantidades de polvo y humedad.
No mover estos elementos impide realizar una limpieza profunda y puede favorecer la aparición de hongos o malos olores.
4. Descuidar alfombras y textiles
Elementos como alfombras, cortinas o sillones suelen acumular polvo, ácaros y otras partículas.
Aspirarlos periódicamente ayuda a mejorar la calidad del aire dentro del hogar y a mantener un ambiente más saludable.
5. Subestimar la humedad
La humedad es uno de los factores que más influye en el deterioro de superficies dentro de la casa.
Cuando no se controla adecuadamente, puede generar manchas, malos olores y favorecer la aparición de hongos, especialmente en zonas como la cocina, el baño o los dormitorios.
¿Qué riesgos hay si no se limpia correctamente?
Según explicó el especialista, una limpieza inadecuada puede provocar acumulación de polvo, deterioro de materiales y problemas de humedad que afectan la calidad del ambiente interior.
Por ello, recomiendan aplicar prácticas simples como ventilar primero, limpiar de arriba hacia abajo y aspirar en profundidad textiles y rincones poco visibles.
“Pequeños cambios en la forma de limpiar pueden marcar una gran diferencia en la calidad del ambiente dentro del hogar”, concluyó Schilling.