En 2019, Netflix estrenó un polémico documental titulado The Devil Next Door, el cual relataba en cinco episodios la historia de John Iván Demjanjuk, también conocido como ‘Iván el Terrible’.
En dicha producción cuentan los 27 años de investigación en contra del hombre, quien fue enjuiciado por su presunta labor en los campos de concentración.
Todo comenzó en 1985, cuando en la pasible comunidad de Cleveland, Ohio, un migrante ucraniano de 66 años, quien se había nacionalizado estadounidense, llamado John Demjanjuk, fue detenido por las autoridades tras ser declarado como un criminal de guerra.
Esto impactó a sus vecinos y familia, quienes lo veían como un hombre ejemplar, padre de tres hijos y un jubilado de una fábrica de la automotora Ford.
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El cruel ‘Iván el Terrible’
La Oficina de Investigaciones Especiales (OSI) de EE.UU, explicó que tenía una serie de documentos y pruebas que señalaban que Demjanjuk era un sangriento guardia nazi, quien era conocido bajo el nombre de ‘Iván el Terrible’, consignó Nathional Geographic.
Según indicó Infobae, el sujeto se destacaba por su crueldad, disfrutando enviar prisioneros a las cámaras de gas, en uno de los campos de exterminio más letales jamás existió: Treblinka.
En dicho lugar, ubicado en Polonia, era considerado como una fábrica de matar, y en donde John habría exterminado a más de 28.000 judíos.
Su sadismo era tal que se burlaba de sus víctimas cercenándoles parte de sus cuerpos como orejas, narices, genitales, entre otros, esto con el objetivo de imponer su poder.
Un mediático juicio
Es por esto que la detención de “Iván el Terrible” causó gran revuelo internacional. Durante su juicio, el imputado se mostró inmutable, afirmando que era inocente, pese a que se le ofreció evitar la pena de muerte si confesaba.
“Ese hombre que está ahí solía seleccionar a las víctimas entre los que estaban por morir. Los apuñalaba en distintas partes del cuerpo, les arrancaba pedazos de carne de sus miembros, disparaba contra los que lloraban, mutilaba la nariz y orejas de los prisioneros. Hasta lo he visto perforando las nalgas de un prisionero con un taladro”, dijo uno de los testigos en el juicio, puntualizó el citado medio.
En 1988, la Corte Suprema de Jerusalén lo sentenció a la pena capital por la muerte de 30.000 personas.
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Un sorpresivo vuelco
Sin embargo, dicha corte revocó su decisión, luego que aparecieran varios documentos que indicaban que John Demjanjuk jamás trabajó en Treblinka, ya que se desempeñó como guardia en Sobibor, otro campo de concentración.