Una joven madre, oriunda de la ciudad de Blackburn, Inglaterra, ha acusado a un par de enfermeras de haberla enviado a una sala privada y con las cortinas cerradas luego que intentara amamantar a su hijo en una sala del hospital donde se encontraba hospitalizada su abuela.
Darcie Pennington tiene 18 años y estaba de visita en el Royal Liverpool Hospital, cuando fue conducida hacia una sala privada y con cortinas cerradas, mientras amamantaba a su hijo Vincent.
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Cuando Darcie se quejó con una enfermera sobre la situación, esta le dijo que simplemente estaba protegiendo su “dignidad”. La mujer, agregó que cuando les consultó al personal si acaso hubiesen hecho lo mismo si ella hubiese alimentado a su bebé con un biberón, la enfermera le respondió: “Una mamadera no es algo sexual“.
“Desde el principio sentí que la enfermera había sido grosera conmigo. Ella vino y me dijo: ‘Necesita sentarse en una sala privada’“, señaló Darcie al medio inglés Metro.co.uk. Además, la profesional le habría dicho que estaba haciendo sentir “incómodos a los hombres presentes”.
“Quedé muy sorprendida luego de oír lo que me dijo y le señalé, educadamente, que tenía legalmente permitido amamantar a mi hijo en el lugar que quisiera y cómo quisiera, y que consideraba que estaba alimentando a mi bebé en un área bastante privada, con mi espalda hacia el resto de la habitación. Fue ahí cuando otra enfermera me dijo que estaban protegiendo mi dignidad“, comentó.
Darcie Pennington | Ross Parry – Metro.co.uk
Luego, consultó si acaso su dignidad debía ser protegida si ella hubiese usado un biberón, pero le respondieron que ese no era un “acto sexual”. “Cuando volví a sentarme para terminar de alimentar a mi hijo, la enfermera se acercó y cerró violentamente las cortinas alrededor de nosotros. Me sentí muy herida, enojada y humillada“, agregó.
Respecto a la discriminatoria medida, el subjefe de la unidad de enfermería del hospital, Coln Hont, señaló que la lactancia no es algo que ellos desaprueben por lo que se disculpó por todo el mal rato que tuvo que vivir.
“Estamos conscientes de la denuncia presentada por la señorita Pennington y actualmente estamos haciendo un sumario sobre la materia. Nosotros apoyamos totalmente la lactancia materna y la visitas de nuestro hospital son bienvenidos a amamantar a sus bebés en el lugar que ellos escojan y donde se sientan más cómodas. Además, disponemos de espacios privados para aquellas madres que deseen hacerlo así. Es por eso que nos disculpamos por cualquier malestar que esta situación le haya provocado“, concluyó el funcionario.