Sociedad

La dama del ácido: la macabra historia de la mujer que asesinó a su marido en litros de químicos

La dama del ácido
Captura | Infobae

Corría el 10 de julio de 2003 cuando la exitosa bioquímica estadounidense Larissa Foreman, cumplió su objetivo tras meses de preparación: asesinar a su exmarido, Timothy Schuster.

El hecho, que fue motivado por el dinero que heredaría del padre de su hija, Kristin, conmovió al mundo en ese entonces por la crueldad con la que actuó la mujer, quien utilizó sus conocimientos sobre químicos para asesinarlo sumergiéndolo en una mezcla de ácidos.

Su historia de amor

Oriunda del estado de Missouri, Foreman conoció a su pareja mientras trabajaban en un geriátrico cuando él estudiaba enfermería. En 1982 contrajeran matrimonio y tres años después dieron la bienvenida a su primer bebé, de acuerdo a lo informado por Infobae.

Años más tarde, la mujer obtuvo un trabajo bien remunerado en un laboratorio, pero no fue hasta un tiempo después que logró independizarse y creó el Central California Research Labs, etapa donde tuvo a su segundo hijo con Timothy, Tyler.

Sin embargo, el poder adquisitivo de Larrisa generó conflictos en la pareja, ya que su marido ganaba bastante menos, por lo que decidieron separarse en febrero de 2002, lo que inició un duro conflicto entre ambos sobre cómo dividirían los bienes y sus sociedades, pues ella consideraba que él no debía adjudicarse su trabajo.

Debido a ello, no pudieron resolver de quién sería la casa que compartían, por lo que decidieron dividirla y que cada uno tuviera su espacio, pero no resultó y él se fue del hogar. De hecho, el conflicto se vio acrecentado cuando Schuster solicitó un millón de dólares en el divorcio, lo que terminó con que la mujer terminara planeando el asesinato.

Lo anterior, se da a conocer debido a la serie de comentarios que hacía a sus trabajadores, cercanos y amigos, a quienes en más de una ocasión les señaló que estaría “mejor viuda que separada”. Dichas intervenciones dejaban atónitas a las personas con las que compartía, quienes nunca pensaron que actuaría.

Un crimen preparado

Para concretar el crimen Larissa le pidió ayuda a un joven empleado James Fagone, quien quedó al descubierto en medio de la investigación por el asesinato.

La mujer compró un barril de más de 200 litros de color azul, que envió a su laboratorio, además de grandes cantidades de ácido clorhídrico, ácido sulfúrico y ácido acético, adquisición inusual según comentó en el juicio su propia colaboradora.

La noche del 10 de julio de 2003 se llevó a cabo el crimen, el cual quedó al descubierto tras la desaparición de Timothy, quien no llegó a cenar con sus amigos. Ellos avisaron a la policía de sus sospechas, pues temían que se quitara la vida debido a su compleja situación laboral, y el intenso miedo que sentía por el actuar de Larissa.

No obstante, mientras las búsquedas se intensificaban la victimaria viajó a Disney World con su hijo, para posteriormente trasladarse hasta la localidad de San Antonio para visitar a su familia.

Durante ese tiempo, se allanó la casa de Timothy donde se encontró una pistola bajo su almohada, una silla cerca de la entrada y una serie de violentas grabaciones en su teléfono de su expareja, siendo ella su último contacto esa noche.

Esto, se develó luego que llegara de su viaje y fuese interrogada por la policía, donde negó el contacto pero posteriormente manifestó que había sido un error eliminar las llamadas, pero que ella sí había hablado con Schuster, lo que no fue motivo para detenerla.

No obstante, James también fue citado a declarar y le allanaron su casa, donde se encontró una pistola paralizante y búsquedas en su computadora como: “puede el cloroformo hacer que te desmayes”.

El asesinato de Timothy

De esta forma, se supo que esa noche Larissa llamó a Tyler y acusó que su hijo estaba enfermo, por lo que él la recibió en su casa y una vez que abrió la puerta James lo redujo con la pistola, para posteriormente poner en su cara trapos con cloroformo y atarlo de pies a cabeza.

Una vez reducido, ambos lo introdujeron inconsciente al barril con 200 litros de ácido donde finalmente falleció. El asiste declaró posteriormente que “el ácido era tan fuerte que sentía que quemaba mis pulmones”.

Sin embargo, no fue hasta casi una semana después que hallaron el cuerpo del hombre sin pies, pues su expareja se los había cortado para que entrara en el recipiente. Asimismo, en el informe se detalla que no tenía piernas, dientes, ni su cráneo, solo el torso.

Pese a que Larissa intentó culpar a James del crimen, y viceversa, a ambos se les condenó a reclusión perpetua, esto pues el colaborador confesó el crimen, mientras que a ella se le encontró culpable por homicidio en primer grado con la agravante de buscar obtener un beneficio económico si es que Timothy fallecía.

De esta forma, en mayo de 2008 ambos iniciaron su reclusión, sin posibilidad de salir en libertad condicional, pasando el dramático caso policial a conocerse como La Dama del Ácido, quien actualmente está en la cárcel Central de California.