Sociedad

La ácida respuesta de una madre cuya hija fue reprendida por su ropa en la escuela

Catherine Pearlman | Instagram
Catherine Pearlman | Instagram

A menudo algunas escuelas exigen un código vestimenta específica para los estudiantes, incluso en Estados Unidos, donde a varios establecimientos se puede asistir con ‘ropa de calle’.

Estas medidas son generalmente acatadas por los padres para evitar tener problemas con los directores de los colegios, sin embargo, una madre estadounidense llamada Catherine Pearlman, no piensa así.

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Su hija fue reprendida por la directora de su escuela luego de que los shorts que usaba para su clase de educación física fueran ‘muy cortos’, pero en vez de aceptar el llamad de atención, Pearlman no encontró nada mejor que invitar de compras a la directora del establecimiento, para que escogiera el uniforme correcto para su hija.

Esta era la segunda vez que la hija de Catherine, de 13 años, fue criticada por su vestimenta, y en una carta abierta publicada en el portal Today, su madre escribió: “Gracias por enviar a casa por segunda vez una nota para decirme que mi vieja se ha vestido inapropiadamente para la escuela. Me gustaría ofrecer un agradecimiento adicional por obligar a mi hija a vestir unas calzas que solo Dios sabe quién usó antes y que quizá nunca han sido lavadas. Para demostrar mi aprecio por cómo trató a mi hija, la invito cordialmente a ir de compras junto a mi hija“.

style=" color:#000; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none; word-wrap:break-word;" target="_blank" rel="noopener">My girl was dress coded two days in a row. It's impossible to find shorts that are remotely fashionable and below her finger tips. She's tall with long arms and fingers. One more code and she will have detention. And making the policy even more frustrating is that there isn't a dress code for high school.

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Junto con la invitación, la madre le señaló que no es una tarea fácil cumplir con los requerimientos que la escuela exige, por lo que deberá contar con varias horas para vitrinear varias tiendas. “Yo me organizaría con varias tardes y fines de semana para las compras. Te digo desde la experiencia que no bastará con el centro comercial, supermercados ni ‘outlets’, pues no encontrarás nada, ya revisé“, agregó.

Por último, le pide que gaste una suma de dinero razonable, pues no pueden gastar una fortuna en el ropero de su hija, pues aún está en desarrollado. Y, lejos lo más importante de su publicación, lo dejó para el final, pues es algo frente a lo que todos deberían reflexionar.

Olvidé darte las gracias por dejarle en claro a mi hija que su cuerpo es, de alguna manera, una distracción para ella y para los niños. Pensé que ella podría haber olvidado un comentario que recibió a comienzos de año, cuando la profesora de gimnasia le dijo que no podía usar pantalones de yoga porque los niños no pueden controlarse, pero no. Aprecio lo duro que están trabajando por grabar estos mensajes en la cabeza de mi hija“, señaló irónicamente.