Joven se enteró de su embarazo mientras daba a luz en su baño en Contulmo: “Un poco de shock”
Recientemente, se hizo viral la historia de una joven de 29 años que compartió en redes sociales cómo se enteró de que estaba embarazada. Lo sorprendente es que lo descubrió cuando ya estaba dando a luz, en el baño de su casa en Contulmo, Región del Biobío.
La protagonista de este insólito relato es Belén González, quien explicó las razones por las cuales su embarazo pasó desapercibido y cómo vivió la experiencia de ser madre en el mismo momento en que su hijo, Juan Pablo, llegaba al mundo.
El embarazo críptico que nadie notó
Belén relató a Meganoticias que sufrió lo que se conoce como un “embarazo críptico”, es decir, un embarazo que presenta muy pocos síntomas o ninguno. “En mi caso, me di cuenta de que estaba embarazada cuando ya estaba en la fase de parto”, relató.
La joven reveló que en 2024 se sometió a una operación de manga gástrica, una intervención en la que fue “bastante irresponsable” en cuanto a la alimentación y los suplementos vitamínicos, lo que le provocó vómitos constantes.
“Estuve bastante enferma y delicada emocionalmente. Los síntomas que podría haber tenido del embarazo los asociaba a la operación, no a un embarazo”
Otro factor que contribuyó a que no sospechara fue la irregularidad de su período menstrual.
Su última menstruación ocurrió en mayo de 2025, pero después se repitió un par de veces, ya estando embarazada, sin que ella lo notara. “Cuando se cortó de nuevo, no pensé ni por un segundo que pudiera ser embarazo”, explicó.
El parto inesperado
El lunes 12 de enero, mientras Belén se preparaba para acompañar a su padre a una cita médica, fue al baño y empezó a sentir un dolor intenso, sobre todo en la espalda.
“Sentí un poco de shock, un poco de miedo”, recordó. Fue en ese momento cuando pidió a su padre que buscara a su mamá, quien no estaba en casa.
Cuando su madre llegó, Belén comenzó con los primeros síntomas del trabajo de parto. “Empecé a pujar, a pujar, a pujar”, relató.
Fue su madre quien se dio cuenta de que algo extraordinario estaba ocurriendo. Ante la urgencia, le pidió que descansara en su habitación, mientras su padre iba a buscar la ambulancia. Sin embargo, Belén no pudo caminar, y fue ahí cuando su bebé, Juan Pablo, cayó al suelo. “No logré llegar a la pieza”, dijo.
El shock de Belén fue tan grande que ni siquiera quiso mirar a su bebé inmediatamente. “Mi miedo no era convertirme en mamá, sino preocuparme de que, por no haber tenido cuidado, mi bebé pudiera estar enfermo”, confesó.
Fue un momento tan impactante que Belén tiene pocos recuerdos de lo que ocurrió luego: “No recuerdo cómo llegó la ambulancia o cómo me subí, hasta que me sacaron la placenta en el hospital”, contó.
Un bebé sano y una experiencia indescriptible
A pesar de la incertidumbre y el miedo, Juan Pablo nació sano, pesando 3.100 gramos y midiendo 46 cm.
“Cuando lo vi por primera vez, fue muy bonito. A pesar de lo shockeada que estaba, lo encontré lindo”, expresó Belén.
Aunque no ha logrado dimensionar todo lo que vivió en ese momento, finalizó diciendo que su experiencia fue “divertida, agradable y bonita al mismo tiempo”.