Sociedad

Joven que gastó beneficios universitarios en comida chatarra cambió su vida: Así está hoy

Gastó casi 12 millones de pesos (12 mil libras), correspondientes a su crédito universitario, en comida chatarra y alcohol. Es la historia de Nicole Mealey, una joven británica que llegó a pesar casi 150 kilos.

Cómo todos los universitarios a esta muchacha pasaba por comida rápida por la falta de tiempo y claro, que además adoraba, y también le gustaba divertirse e ir a fiestas adornadas con tragos.

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En un día normal Nicole se comía dos rollos de salchicha al desayuno, un sándwich de pollo con mayonesa y queso, además de un paquete de papas fritas al almuerzo y para la cena dejaba un kebab completo o bien pollo relleno con papas fritas. Su meriendas eran chocolates, frituras y 2 litros de Coca Cola.

“Como adolescente ya era talla 14 y simplemente amaba la comida chatarra, además realmente no me importaba como me veía. A los 18 pesaba 125 kilos y rápidamente comencé a caer en una rutina de atraques de comida rápida, chocolates y frituras. Me iba de parranda cuatro veces en la semana y me gastaba más de 150 libras (150 mil pesos aprox.) en tragos y kebabs. Consumía más de 2 mil calorías sólo en alcohol”, cuenta esta joven 10 años después a Mirror.

Tanta era la pasión por la comida rápida y la fiesta que esta chica tuvo que buscarse un trabajo de medio tiempo en una oficina de radio taxis para costear su estilo de vida, todo mientras estudiaba administración de negocios en la universidad de Ulster, en Irlanda del Norte, pero estaba sufriendo.

Mis amigos se referían a mi como ‘la amiga gord’. Yo simplemente me reí, pero cuando estaba sola los comentarios me hacían sentir horrible. Me ponía al frente cuando salía y trababa de verme como la vida y el alma de la fiesta, pero por dentro era miserable con respecto a mi tamaño y mi peso”, recuerda la hoy administradora, que en un punto si comenzó a preocuparse por su salud.

“No podía subir escaleras sin que mi pecho quisiera explotar y subirme a la parte de atrás de un auto de dos puertas era imposible.El dolor de espalda se hizo insoportable y tuve que ir al médico. Me dijeron que mi 156 ya no podía soportar mis kilos demás, que eso estaba deteriorando mi salud. Me sentí avergonzada al darme cuenta de que me había permitido llegar a este punto”, cuenta Nicole.

Pero el golpe final fue cuando quiso buscar un lindo vestido para la fiesta de una buena amiga y simplemente no encontró nada para su cuerpo (talla 24 UK). Cuando llegó a la fiesta y se vio rodeada de chicas delgadas tomó la decisión, tenía que bajar de peso.

Empezó a ir al gimnasio y cambió su alimentación. Por ejemplo, dejó las pizzas por un plato de pescado con arroz integral.

Así en 4 meses ya había perdido 20 kilos y su vida comenzaba a cambiar para mejor.

Hoy sigue trabajando para mejorar su salud y su figura pero ahora sólo pesa sólo 75 kilos y usa talla 12.

“Ahora tengo confianza, aunque aun debo acostumbrarme a que los chicos me hablen. En vez de gastar mi dinero en comida chatarra me mi con jeans y vestidos. De lo único que me arrepiento es de no haber comenzado antes”, afirma Nicole tuvo una transformación impresionante.